Carlos Manuel Puebla Concha, nació el 11 de
septiembre de 1917, en Manzanillo, Oriente (Cuba). Empezó sus estudios
musicales en el Seminario de Música Popular, por eso, ya en 1931, puso en
marcha su carrera artística al empezar a trabajar en la Radioemisora de la
ciudad de Manzanillo CMKM, aunque rápidamente se fue a la ciudad de
Matanzas, donde formó parte de un trío junto a los artistas: Eugenio Domínguez
y Francisco Baluja, incluso, en la época, se presentó en la Corte Suprema del
Arte, en La Habana, conquistando un premio muy importante.
A partir de ahí, Carlos inició sus actuaciones
artísticas, en Santiago de Cuba, en los clubes nocturnos y, también, en el
programa de TV “Esta noche CMQ”, mientras formaba parte del trío “La clave
azul”. En 1952 dio un paso muy importante en su trayectoria artística, al
formar un grupo musical muy exitoso llamado Carlos Puebla y sus
Tradicionales, de manera que, al lado de estos grandes músicos: Santiago
Martínez, Nerón Guada y Rafael Lorenzo, permaneció hasta 1962, es decir,
estuvieron juntos durante toda una década exitosa, presentándose en el famoso
restaurante “La Bodeguita del Medio”, en La Habana Vieja.
Siendo así, Puebla empezó una gira por Uruguay,
donde actuó al lado del conjunto típico uruguayo Los Carreteros, en el
Palacio Peñarol. En Chile grabó un disco con el poeta Pablo Neruda y ya en
Caracas (Venezuela), se presentó en la Asociación Venezolana de Periodistas.
Asimismo, Carlos se presentó en varias ciudades de México y, además, sus
canciones formaron parte de las bandas sonoras de algunas películas cubanas,
como: Alba de Cuba y Estado de sitio, entre otras; encima, hizo
giras por Bolivia, Panamá, Nicaragua, Colombia, Ecuador, Costa Rica, Honduras,
Brasil, Venezuela, antigua Unión Soviética, Mongolia, Francia, Italia, Portugal
y España, entre otros países.
Por otra parte, Carlos Puebla, “el cantor de la
Revolución cubana”, asumió un protagonismo histórico en la Revolución al
componer e interpretar canciones con temas que narran valores revolucionarios,
por esta razón, pasó a ser reconocido por muchos países del mundo como uno de
los mayores exponentes de este género musical. Como consecuencia, en 1965, se
produjo la despedida del revolucionario argentino Che Guevara de Cuba, hecho
que dejó a Carlos angustiado, de ahí que, compusiera su canción más conocida,
titulada “Hasta siempre, comandante”. Y con la muerte de Guevara, en 1967, este
tema se convirtió en un verdadero himno.
En resumidas cuentas, a lo largo de su carrera
artística, Carlos Puebla grabó muchos discos con diversos géneros musicales,
como guarachas o boleros, entre otros; en otras palabras, aunque haya alcanzado
fama y reconocimiento, jamás dejó de visitar a sus viejos amigos en Cuba.
Infelizmente, Carlos Puebla falleció el 12 de julio de 1989, dejando un legado
artístico grandioso para los admiradores de la música cubana de todo el mundo.
Por eso, para homenajear a este gran artista, seleccioné una canción que se
titula “Hasta siempre, comandante”, compuesta por Carlos Puebla e interpretada
por el propio Carlos Puebla.
¡Espero que la disfrutéis!
Jorge Martins
“Hasta siempre, comandante”
Aprendimos a quererte
desde la histórica altura
donde el Sol de tu bravura
le puso cerco a la muerte.
Aquí se queda la clara,
la entrañable transparencia
de tu querida presencia
comandante Che Guevara.
Tu mano gloriosa y fuerte
sobre la Historia dispara,
cuando todo Santa Clara
se despierta para verte.
Aquí se queda la clara,
la entrañable transparencia
de tu querida presencia
comandante Che Guevara.
Vienes quemando la brisa
con soles de primavera
para plantar la bandera
con la luz de tu sonrisa.
Aquí se queda la clara,
la entrañable transparencia
de tu querida presencia
comandante Che Guevara.
Tu amor revolucionario
te conduce a nueva empresa
donde esperan la firmeza
de tu brazo libertario.
Aquí se queda la clara,
la entrañable transparencia
de tu querida presencia
comandante Che Guevara.
Seguiremos adelante
como junto a ti seguimos
y con Fidel te decimos:
hasta siempre, comandante.
Aquí se queda la clara,
la entrañable transparencia
de tu querida presencia
comandante Che Guevara.
María Carmen Graña, conocida en el mundo artístico
como María Graña, nació el 16 de junio de 1953, en Buenos Aires (Argentina).
María desde de su adolescencia encontró en la música y en la ciudad de Buenos
Aires inspiración para sus deseos y objetivos artísticos, por eso, estuvo
estudiando por 17 años con la profesora Elvira Aquilano. En 1970, participó en
un concurso de un programa de TV llamado “El pueblo canta”, alcanzando el
primer lugar con el tema “La canción de Buenos Aires”.
Esta mujer le llamó la atención a Osvaldo Pugliese
(gran maestro), que la invitó a formar parte de su orquesta, que se presentaba
en el conocido club nocturno Michelangelo. Durante esta breve estancia, pero
muy exitosa, junto a la orquesta de Osvaldo Pugliese, Graña se reveló como toda
una sensación para los amantes del tango, que pasaron ya, en 1973, a reconocer
y admirar su personalidad, su dominio del escenario y, principalmente, tanto su
talento como su fuerza femenina al interpretar las canciones que se eternizaron
en la memoria del gran público.
En 1975, Graña realizó un viaje a Colombia y estuvo
presentándose en las ciudades de Bogotá, Medellín y Manizales, donde obtuvo un
éxito grandioso, incluso, en esa misma época, fue contratada por la empresa
disquera Codisco para grabar su primer disco como solista titulado “La
gran tanguista”. A partir de ahí, pasó a ocupar un espacio muy importante en la
música de Argentina, interpretando temas como: “Canción desesperada”, “Garras”
y “Flor de lino”, lo que la obligó a emprender una gira por Latinoamérica
extremadamente exitosa, atendiendo con la máxima atención a sus admiradores por
todos los países en los que estuvo actuando al lado de sus músicos.
Asimismo, la televisión siempre vio y buscó en la
gran figura de María Graña el protagonismo principal para muchos de sus
programas exitosos, como: “El tango del millón”, “Buenas noches, Buenos Aires”,
“Tango club” y “Grandes valores del tango”, es decir, María Graña es la gran
representante femenina del tango. En 1977, a través de M&M, María grabó un
disco especial con canciones inolvidables tituladas: “Y te parece todavía”,
“Nostalgia”, “El último escalón” y “Cien guitarras”.
En los años 80, María fue invitada por el maestro Pugliese
a juntarse a diez voces jóvenes del tango para grabar un álbum por la empresa EMI-Odeón,
con el tema especial “Y no puedo olvidarte”, compuesto por Armando Cupo y Abel
Aznar. Por lo que sigue, Graña grabó también para la empresa CBS-Columbia un
disco con las participaciones de Jorge Falcón y Guillermo Fernández,
interpretando temas como: “El día que me quieras”, “La flor de canela” y
“Caserón de tejas”, por todo este memorable trabajo artístico y por su
importante trayectoria, María, en la época, ganó el premio Prensario a la mejor
cantante de tangos.
Cabe destacar su participación en el espectáculo Tango
Argentino, en París, al lado de los cantantes Roberto Goyeneche, Raúl Lavié,
Jovita Luna, Elba Berón y Alba Solís, lo que supuso que ese mismo espectáculo
siguiese repitiéndose por Italia, Canadá y Nueva York; de manera que, en 1996,
María volvió a Francia junto al cantante Jairo y el bandoneonista y director Raúl
Garello y, al fin, ambos prestaron un lindo homenaje a Carlos Gardel en la
ciudad de Toulouse.
En suma, María Graña, “La gran tanguista”, es una
representante fiel del tango argentino, sus interpretaciones están cargadas de
añoranzas y sentimientos profundos, que marcan toda una historia que empezó en
Buenos Aires. Por eso, para homenajear a esta gran artista, seleccioné una
canción que se titula “Sin palabras”, compuesta por Enrique Santos Discépolo y
Mariano Mores e interpretada por la propia María Graña, acompañada por el Sexteto
Mayor.
¡Espero que la disfrutéis!
Jorge Martins
“Sin palabras”
Nació de ti,
buscando
una canción que nos uniera
y hoy sé
que es cruel, brutal será
el castigo
que te doy.
Sin
palabras,
esta música
va a herirte,
dondequiera
que la escuche tu traición...
La noche
más absurda, el día más triste.
Cuando
estés riendo o cuando llores tu ilusión.
Perdóname,
si es Dios,
quien quiso
castigarte al fin...
Si hay
llantos que puedan perseguir así,
si estas
notas que nacieron por tu amor,
al final
son un cilicio que abre heridas de una historia.
¡Son
suplicios! ¡Son memorias!
Fantoche
herido, mi dolor se alzará cada vez
que oigas esta
canción.
Nació de ti,
mintiendo
entre esperanzas un destino
y hoy sé
que es cruel, brutal quizá
el castigo
que te doy...
Sin decirlo
esta canción dirá tu nombre,
sin decirlo
con tu nombre estaré yo.
Los ojos
casi ciegos de mi asombro,
junto al asombro
de perderte y no morir.
Perdóname,
si es Dios,
quien quiso
castigarte al fin...
Si hay
llantos que puedan perseguir así,
si estas
notas que nacieron por tu amor,
al final
son un cilicio que abre heridas de una historia.
Charles Romuald Gardes, conocido en el mundo
artístico como Carlos Gardel, nació el 11 de diciembre de 1890, en Toulouse
(Francia); hijo de Berta Gardes que, en la época, fue abandonada por su marido,
por eso, se vio obligada, en 1893, a vivir en Argentina, llevando a su pequeño
Charles, buscando mejores condiciones económicas. Siendo así, Carlos tuvo tanto
una infancia como una adolescencia feliz en los muchos locales del barrio de
Abasto, donde cursó la escuela primaria en los colegios San Carlos y San Estanislao.
Sin embargo, dejó los estudios durante el segundo
año de la escuela secundaria para dedicarse a la música al conocer a José
Betinotti, un destacado nombre de la canción criolla. De manera que Gardel, bajo
la batuta de José, empezó a presentarse en locales del barrio, interpretando
canciones criollas y payadas, pues aún no existía el folklore ni tampoco el
tango. Por lo que sigue, en 1911, junto a José Razzano, formó el dúo
Gardel-Razzano hecho muy importante para la carrera artística de Gardel. En
1912, llegará el guitarrista y cantante Francisco Martino, transformando así el
dúo en trío.
Esta nueva agrupación musical participó en los
Festivales de la Casa Suiza de calle Rodríguez Peña 254, alcanzando un gran
éxito, que culminó con una invitación para que Gardel grabara sus primeros
discos en la empresa Columbia Record con temas del folklore. Por otra parte, en
1913, el trío se transformó en cuarteto con la llegada del cantante Saúl
Salinas; por esta razón, el nuevo cuarteto puso en marcha una gira por Buenos
Aires, pero Salinas rápidamente, dejó el grupo, entonces, los músicos que formaban
el trío siguieron juntos hasta diciembre de 1913, cuando el guitarrista
Francisco Martino decidió también dejar el grupo.
Al final, el dúo Gardel-Razzano volvió en definitivo
y, ese mismo año, empezó un nuevo proyecto musical en el gran Cabaret
Restaurant Armenonville, interpretando canciones criollas con gran éxito. A
partir de enero de 1914, iniciaron desde el Teatro Nacional de Buenos Aires una
gran gira por varias ciudades de Argentina, como: Rosario, Santa Fe o Córdoba
y, además, en 1915, el dúo rompió las fronteras y se fue a Uruguay y Brasil. No
obstante, Gardel recibió un disparo de arma de fuego y, como consecuencia, un
proyectil del arma se le alojó en uno de los pulmones para siempre, hecho que le
dejó por un tiempo alejado de la música.
En 1916, a pesar de todo, reinició su carrera
artística con varias presentaciones en Mar del Plata. Al año siguiente, canta
por primera vez en público un tango, de manera que, empieza a interpretar
tangos en algunas oportunidades. Este ritmo nadie lo conocía en la época, así
que en una presentación en el Teatro Empire de Buenos Aires canta el tema “Mi
noche triste”, tango compuesto por Samuel Castriota y Pascual Contursi, y es todo
un éxito.
A partir de ahí, Gardel pasó a interpretar tangos en
todas sus presentaciones, por eso, en 1917, la Casa Glücksmann los contrató
para grabar. Asimismo, el dúo tuvo una participación muy importante en la
película titulada “Flor de Durazno”, puesto que, ya tenían que hacer una gira
por algunas regiones de Chile, o sea, el dúo Gardel-Razzano hasta 1924, estuvo
junto y realizó giras inolvidables por toda Argentina, Uruguay, Brasil y España.
Durante ese largo período de tiempo estuvieron acompañados por grandes músicos,
como: José Ricardo, Guillermo Desiderio Barbieri y, también, por la Orquesta de
Francisco Canaro y la Orquesta de Osvaldo Fresedo.
En cierta medida, Gardel ya había elegido el tango
como su inclinación musical, aunque la música criolla y el folklore formasen
parte del gusto musical de la mayoría de las personas. En 1925, Carlos empieza
una nueva carrera artística como solista y este comienzo se marca con una gira que
inicia en España, junto a la Compañía Rivera de Rosas, en una presentación
memorable en el Teatro Goya de Barcelona. Así pues, Gardel se convirtió en un nombre
muy conocido como cantante de tango, en otras palabras, un estilo musical que
nació con el talento y la creatividad artística del propio Gardel.
Por tanto, Carlos hasta 1933, hizo giras
interminables entre Argentina y Europa, pero extremadamente exitosas en países
como: Italia, Inglaterra, Francia, Alemania y España y, además, realizó participaciones
en algunas películas: “Espérame”, “La casa es seria” y “Melodía de Arrabal”,
junto a Alfredo Le Pera, compositor de los tangos “Melodía de Arrabal”,
“Silencio” o “Me da pena confesarlo”, entre otros. Por consiguiente, a partir
de 1933, y después de algunas presentaciones por Argentina y Uruguay y de
grabar el tema titulado “Madame Ivonne”, Carlos Gardel hizo su última gira por
Europa y Estados Unidos; ya en este país, Gardel al lado, una vez más, de
Alfredo Le Pera participó como protagonista en las películas tituladas “Cuesta
abajo”, “Mi buenos Aires querido” y “Tango en Broadway”, para la Paramount de
Nueva York.
A inicios de 1935, Carlos vuelve a ser protagonista
de las películas: “El día que me quieras” y “Tango bar”, con las
interpretaciones de temas que se eternizaron en la voz de Gardel. Por esta
razón, Carlos, junto a su equipo de músicos, decidió empezar una gira por
Puerto Rico, Venezuela, Aruba, Colombia, Panamá, Curazao, Cuba y México. Así, el
1 de abril empezó su gira por Puerto Rico, donde más de cuarenta mil personas
lo esperaban y el éxito fue tan grande que Gardel tuvo que permanecer en este
país una semana más, es decir, solo llegó a Venezuela el 25 de abril.
Casa Museo de Gardel, Buenos Aires
En Venezuela, fue recibido por una multitud de
mujeres que lo acompañaba por las calles, intentando verlo y abrazarlo. El 23
de mayo Gardel llegó a Curazao y actuó cinco noches, ya el 28 de mayo estuvo en
Aruba, donde las personas lo llevaron por toda la ciudad, pero el 2 de junio empezó
la parte final de su gira al llegar a Colombia, cuando la población de
Barranquilla lo recibió, demostrando cada vez más, su pasión por el tango, de
manera que, lo buscaban para abrazarlo y lo mismo ocurrió en las ciudades de
Cartagena, Medellín y Bogotá.
Como consecuencia, en la plaza Bolívar, el 23 de
junio, después de una presentación exitosa, Gardel profirió estas palabras en
agradecimiento a la población de Colombia: “Antes de cantar mi última canción,
quiero decir que he sentido grandes emociones en Colombia. Gracias por tanta
amabilidad. Encuentro en las sonrisas de los niños, las miradas de las mujeres
y la bondad de los colombianos un cariñoso afecto para mí. Me voy con la
impresión de quedarme dentro del corazón de los bogotanos. Voy a ver a mi
vieja, pronto. No sé si volveré, porque el hombre propone y Dios dispone. Pero
es tal el encanto de esta tierra que me recibió y me despide, como si fuera su
hijo propio, que no puedo decirles adiós, sino hasta siempre”.
El 24 de junio de 1935, Gardel y su equipo musical
se reunieron en el hotel Granada y después fueron al aeropuerto de Medellín,
donde iban a coger el avión que los llevaría hasta Cali, tristemente, en el
aeropuerto de Medellín el avión que llevaba a Gardel y a su equipo musical
chocó contra otro avión, incendiándose ambos ante toda la prensa y gran parte
de la población de Medellín.
En suma, Carlos Gardel falleció fatalmente, pero
sigue siendo el máximo exponente del tango y nadie podrá interpretar un tango
sin recordar su importancia, la del verdadero eterno embajador del tango. Por
eso, para homenajear a este gran artista seleccioné una canción que se titula
“Soledad”, compuesta por Alfredo Le Pera e interpretada por el propio Carlos
Gardel.
Jorge Antonio Cafrune, conocido en el mundo
artístico como Jorge Cafrune, nació el 8 de agosto de 1937, en Jujuy
(Argentina). En esta misma ciudad, Cafrune concluyó la escuela secundaria
mientras estudiaba guitarra, pero, por razones particulares, se fue a vivir
junto a su familia a la ciudad de Salta. Como consecuencia, formó su primer
grupo musical titulado “Las voces de Huayra”, siendo así, junto a esa nueva
agrupación grabó su primer disco en 1957, lo que le permitió también realizar su
primera gira. Sin embargo, los integrantes de esa agrupación, tras grabar el
segundo disco, prefirieron dejar el grupo.
Asimismo, Jorge formó una nueva agrupación llamada
“Los cantores del Alba”, aunque no duró mucho. Por lo que sigue, en 1960
Cafrune decidió empezar una carrera artística en solitario, hecho que le llevó
a hacer una gira por muchas ciudades de Argentina, incluyendo después también a
Uruguay y Brasil y, al fin, Córdoba, donde participó con éxito en el Festival
de Cosquín. Por esta razón, Jorge tuvo la oportunidad de grabar su primer disco
en solitario. A partir de ahí, pasó a frecuentar programas de radio, TV,
incluso, los teatros más conocidos de todo el país.
“El cantor de pueblo” jamás abandonó su cultura ni
sus orígenes, por eso en 1967 hizo una gira especial, a caballo, para presentarle
al mundo su patria querida (Argentina), a través de fotografías, costumbres y
la rica cultura de todas las regiones de su país. Encima, ese mismo año, Jorge
empezó una nueva gira por Los Estados Unidos y España, donde alcanzó un total
éxito en su trabajo artístico. Por ende, decidió quedarse a vivir en este último
por algunos años. No obstante, en 1977, por el fallecimiento de su padre, tuvo
que volver a Argentina.
Aunque muy triste por la muerte de su padre, Jorge
participó en el Festival de Cosquín e inició una nueva gira a caballo hasta
Yapeyú, ciudad donde nació el libertador José de San Martín, pero al empezar el
viaje, es decir, la primera noche, Jorge fue atropellado por una camioneta y,
tristemente, falleció el 1 de febrero de 1978. A lo largo de su corta
trayectoria artística, que fue muy exitosa, “el eterno cantor de pueblo” dejó
un gran legado porque grabó muchos discos con temas inolvidables, entre los
cuales destacan: “Zamba de mi esperanza” y “Ando cantándole al viento y no solo
por cantar”.
En resumidas cuentas, Jorge Cafrune, “el eterno cantor
de pueblo”, quiso, durante toda su incomparable carrera artística, representar
y divulgar la rica cultura y la belleza inigualable de su pueblo, que jamás ha
dejado de luchar contra la injusticia social. Por eso, para homenajear a este
gran artista, seleccioné una canción que se titula “Zamba de mi esperanza”,
compuesta por Luis Morales e interpretada por el propio Jorge Cafrune.
¡Espero que la disfrutéis!
Jorge Martins
“Zamba de mi esperanza”
Zamba de mi esperanza
amanecida como un querer.
Sueño, sueño del alma
que, a veces, muere sin florecer.
Sueño, sueño del alma
que, a veces, muere sin florecer.
Zamba a ti te canto
porque tu canto derrama amor.
Caricia de tu pañuelo,
que va envolviendo mi corazón.
Caricia de tu pañuelo,
que va envolviendo mi corazón.
Estrella, tú que miraste,
tú que escuchaste mi padecer.
Estrella, deja que cante,
deja que quiera como yo sé.
Estrella, deja que cante,
deja que quiera como yo sé.
El tiempo que va pasando
como la vida no vuelve más.
El tiempo me va matando
y tu cariño será, será…
El tiempo me va matando
y tu cariño será, será…
Hundido en horizonte
soy polvareda que al viento va.
Zamba ya no me dejes,
yo sin tu canto no vivo más.
Zamba ya no me dejes,
yo sin tu canto no vivo más.
Estrella, tú que miraste,
tú que escuchaste mi padecer.
Estrella, deja que cante,
deja que quiera como yo sé.
Estrella, deja que cante,
deja que quiera como yo sé.
Fuentes
consultadas:
Biografía de Jorge Cafrune (Su vida, historia, bio
resumida) (buscabiografias.com)
Biografía de Jorge Cafrune (plusesmas.com)
Jorge Cafrune - EcuRed
Folklore, militancia y muerte: la gran historia de
Jorge Cafrune en un documental revelador - Infobae
Historia. Jorge Cafrune, el ídolo del pueblo - FM
Suarense 101.9
José Teodoro Larralde Saad, conocido en el mundo
artístico como José Larralde, nació el 22 de octubre de 1937, en Huanguelén, provincia de Buenos Aires (Argentina). Este poeta y cantautor demostró desde
los 7 años de edad su vena artística, cuando escribió sus primeros versos. Por
eso, ya durante su adolescencia José siguió escuchando las canciones que
interpretaban sus ídolos que formaban parte del folklore argentino, incluso, en
1966, conoció a Jorge Cafrune, gran cantante argentino, que en esta oportunidad
estaba en la casa del tío de Larralde, Eduardo Saad.
Este encuentro fue muy esperado por José, ya que
pudo interpretar sus principales temas, entre los cuales estaba: “Herencia pa’
un hijo gaucho”, hecho que llamó la atención de todos, incluso de RCA, que lo
contrató, de manera que, en 1967, José grabó su primer álbum titulado Canta
JoséLarralde, cargado de estilos musicales, como payadas y milongas
camperas. A partir de ahí, José pasó a ser conocido como un trovador natural y
fiel a las costumbres del hombre del campo.
Asimismo, antes de lograr tener éxito en su carrera
artística, José siempre recibió el apoyo de su ídolo y amigo Jorge Cafrune,
aunque nadie conocía a Larralde como artista. Durante esta época interpretó sus
canciones en festivales y conciertos, además, cuando conquistó el primer lugar
reveló a los organizadores del certamen y al gran público que la canción
vencedora pertenecía a Larralde. Por lo tanto, Cafrune nunca ocultó a su
público el nombre de José Larralde como autor de los temas interpretados. Por
otra parte, Larralde nunca buscó la fama y el reconocimiento fuera de su país,
no obstante, su trabajo y su talento atravesaron las fronteras de varios países
del mundo.
José Larralde está entre los artista más importantes
y conocidos de Argentina, su música traduce la cultura y el orgullo de un
pueblo fuerte que ama su tierra natal. Por consiguiente, sus bellas canciones llegan
a muchos países, como: Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay, Venezuela, Colombia,
México, Australia y Alemania; incluso a España, donde los discos de José han
alcanzado números expresivos de ventas. Sin embargo, José pasó una década sin
grabar nada, solo en 1995 volvió al estudio de grabación con el disco exitoso
titulado: Como quien mira una espera, conquistando un Disco de Oro por
las altas ventas y también el Premio Konex al mejor cantante masculino de raíz folklórica,
entre otros.
En suma, José Larralde, desde 1966 hasta los días
actuales, ha grabado varios discos con temas que tratan de las inquietudes y la
vida simple, llena de sentidos de la gente del campo y, además, compuso más de
600 canciones siempre defendiendo con mucha fuerza e inspiración las costumbres,
la honestidad y la cultura que forman parte de su pueblo que, de modo incansable
a lo largo de muchos años, sigue buscando justicia social. Por eso, para
homenajear a este gran artista, seleccioné una canción que se titula “¿Quién me
enseñó?”, compuesta e interpretada por el propio José Larralde.
¡Espero que la disfrutéis!
Jorge Martins
“¿Quién me enseñó?”
¿Quién me
enseñó a ser bruto?
¿Quién me enseñó? ¿Quién me enseñó?
Si en la panza de mamá
no había ni escuela ni pizarrón.
Y así según
dicen, nací varón
porque en el pique faltaba un peón.
¿Quién me enseñó? ¿Quién me enseñó?
¿Quién me
enseñó a ser bruto?
¿Quién me enseñó? ¿Quién me enseñó?
Si me críe entre doctores
de reja y pico, pala y pastón.
Y así según
dicen clavé el garrón
porque no quise ser chicharrón.
¿Quién me enseñó? ¿Quién me enseñó?
¿Quién me
enseñó a ser bruto?
¿Quién me enseñó? ¿Quién me enseñó?
Lástima que no entienda
de lengua fina pa' ser señor.
Y así según
dijo un día el patrón.
Que en Inglaterra se habla mejor
me lo contó el patrón.
¿Quién me
enseñó a ser bruto?
¿Quién me enseñó? ¿Quién me enseñó?
A ser tan revirado
y no aguantarle la profesión.
Será por
sabio que no entendió
que el hambre engorda solo al que hambreó.
¿Quién me enseñó? ¿Quién me enseñó?
Sé que soy hueso y carne,
alma y conciencia, pueblo y sudor.
Con eso ya me alcanza
pa' ser un bruto que alza la voz.
Sin más
motivo que la razón
el que no quiere ser chicharrón.
¿Quién me enseñó? ¿Quién me enseñó?
¿Quién me
enseñó a ser bruto?
¿Quién me enseñó? ¿Quién me enseñó?
Si en la panza de mamá
no había ni escuela ni pizarrón.
Y así según dicen, nací varón
porque no quise ser chicharrón.
¿Quién me enseñó? ¿Quién me enseñó?
¿Quién me enseñó? ¿Quién me enseñó?
¿Quién me enseñó...?
Jorge Alberto Muñiz Gardner, conocido en el mundo
artístico como Coque Muñiz, nació el 1 de mayo de 1960, en Ciudad de México
(México). Este actor, director, comediante, presentador y cantautor, hijo del
gran cantante mexicano Marco Antonio Muñiz, empezó su carrera artística muy
temprano. A los 10 años ya formaba parte de los coros del inolvidable
cantautor mexicano Armando Manzanero, entonces, a partir de ahí, puso en marcha
su carrera artística mientras estudiaba Ciencias de la Comunicación en el
Centro de Capacitación de Televisa.
Este hecho fue lo que le permitió, siendo aún muy joven, participar en
muchos Festivales universitarios, incluso, en 1984, conquistó el Premio Revelación
del Festival OTI. Por eso, Coque siguió escuchando los consejos de
su padre, ya que él siempre ha sido y sigue siendo su mayor ejemplo de artista. Por
otra parte, Coque Muñiz vio como su talento y su trabajo incansable eran reconocidos al
conquistar el Heraldo a la Revelación,el Premio TV y Novelas,
Las Palmas de Oro del Círculo de Periodistas, de 1985
a 1988, y el segundo lugar en el Festival de la OTI de 1987.
Asimismo, para Muñiz su mayor placer está en
escuchar sus canciones interpretadas por otros cantantes. Además de su
carrera exitosa como cantautor, Muñiz también actuó durante 4 años como mesero, director
del programa de televisión: Canal de las Estrellas, hasta recibir una
propuesta de Manolo Calderón, productor musical para grabar un disco especial
solo con boleros antiguos, o sea, con temas como: “Confidencias de amor” y “Desvelo
de amor”, entre muchos otros.
Al inicio, el proyecto fue rechazado por Coque, pero
después lo aceptó, tomándolo como un desafío en su carrera; sin embargo, antes
consultó a su padre que trató de animarle, puesto que él conoce muy bien los
temas que forman parte de la Historia y de la importancia del romanticismo en
toda Latinoamérica. Siendo así, Coque Muñiz grabó su primer disco, que tuvo mucho éxito, y luego siguió grabando otros discos con temas antiguos que fueron cuidadosamente seleccionados y así hasta los días actuales, alcanzando éxitos grandiosos, que jamás se imaginó, de
manera que Coque descubrió el romanticismo a través de los temas que marcaron
para siempre la gran carrera artística de su padre.
Por lo que sigue, canciones inolvidables, aunque las
radios no se las pincharan más, pero que se han quedado eternizadas en los corazones y forman
parte de los más dulces recuerdos de las personas. En otras palabras, Jorge ‘Coque’
Muñiz es un gran artista mexicano que ha trabajado como actor, presentador,
comediante y director de TV, no obstante, encontró en el romanticismo, a través
de sus lindas interpretaciones de los más bellos boleros, su verdadera vocación
artística. Por eso, para homenajear a este gran artista, seleccioné una canción
que se titula “Me dediqué a perderte”, compuesta por Pedro Ramírez y coescrita
por Leonel García e interpretada por Jorge ‘Coque’ Muñiz.
¡Espero que la disfrutéis!
Jorge Martins
“Me dediqué a perderte”
¿Por qué no
te besé en el alma cuando aún podía?
¿Por qué no te abracé la vida cuando la tenía?
Y yo que no me daba cuenta cuánto te dolía
y yo que no sabía el daño que me hacía.
¿Cómo es
que nunca me fijé que ya no sonreías?
Y que antes de apagar la luz, ya nada me decías,
que aquel amor se te escapó, que había llegado el día.
Que ya no me sentías, que ya ni te dolía.
Me dediqué
a perderte
y me ausenté en momentos que se han ido para siempre.
Me dediqué a no verte
y me encerré en mi mundo y no pudiste detenerme
y me alejé
mil veces
y cuando regresé te había perdido para siempre
y quise detenerte
y, entonces, descubrí que ya mirabas diferente.
Me dediqué a perderte.
Me dediqué a perderte.
Me dediqué
a perderte.
¿Por qué no
te llené de mí cuando aún había tiempo?
¿Por qué no pude comprender lo que hasta ahora entiendo?
Que fuiste todo para mí y que yo estaba ciego
Te dejé para luego.
Este maldito tiempo.
Este
maldito tiempo.
Me dediqué
a perderte
y me ausenté en momentos que se han ido para siempre
Me dediqué a no verte
y me encerré en mi mundo y no pudiste detenerme.
Y me alejé
mil veces
y cuando regresé te había perdido para siempre
y quise detenerte.
Entonces, descubrí que ya mirabas diferente.