Definición de Correveidile:

1. Persona que trae y lleva cuentos y chismes // 2. Blog de los amantes de la lengua de Cervantes

lunes, 23 de octubre de 2017

"Anécdotas"

– En la conserjería del hotel suena el teléfono: “Ring, ring”.
– ¿Diga?
– Tengo un problema. Estamos en el piso 39 y mi mujer se quiere suicidar tirándose por la ventana.
– No se preocupe, señor, los cristales de las ventanas no se pueden abrir.
– ¡Ese es el problema!


Un niño argentino le dice a su padre:
– Papá, papá cuando sea grande quiero ser como tú.
– ¿Por qué? – Le pregunta el papá curioso.
– Para tener un hijo como yo. 


Le pregunta un argentino a un gallego:
– Che, ¿sabés cuál es el país más cercano al cielo?
– Argentina, supongo… – responde el gallego irritado.
– ¡No, Che, no… Es Uruguay, que está al lado de Argentina! 


Un argentino trata de conquistar a una chica, la invita a cenar y comienza a hablar:
– Yo soy grande, escribo poemas, me encanta la lectura, voy al cine por lo menos tres veces a la semana, soy un estupendo amante, me gusta bailar, tomarme unos tragos con los amigos… (y así un buen rato).
Al cabo de un tiempo, el argentino dice:
– ¡Che, pero qué tonto soy! He estado hablando casi toda la noche de mí… ¡Qué egoísta! Ahora te toca a vos hablar de mí…


Cierto día un hombre encontró una botella y, al destaparla, se dio cuenta de que tenía un genio dentro. Este le dijo:

– Te concederé tres deseos.
A lo que el hombre respondió:
– Muy bien, mi primer deseo es tener mucha lana (dinero).
Entonces, el genio replicó:
– ¡Concedido!
Y lo convirtió en oveja.


– La maestra le pregunta al alumno:
   ¿A cuántos grados hierve el agua?
– A 90 grados -responde.
Interrumpe un compañero:
– ¡Qué burro! Lo que hierve a 90 grados es el ángulo recto.

Pepe Cocodrilo


Consulta bibliográfica:

domingo, 22 de octubre de 2017

Entrevista a Marcos Fidalgo I: “Las particularidades e interpretaciones acerca del mundo desde la percepción de una persona con discapacidad”

Marcos Fidalgo durante la entrevista
El periodista y escritor brasileño Marcos Fidalgo lanzó, en 2013, la novela Mussolini. El libro retrata a un periodista invidente que sufre con la falta de oportunidades en su carrera por causa de su discapacidad. La entrevista fue concedida en el Instituto Cervantes de São Paulo, momentos antes del lanzamiento de su libro. Marcos fue muy simpático y demostró ser una persona distinta a la de su personaje, a quien le dio tonos muy fuertes para llamar la atención sobre los problemas que, a diario, viven millones de personas con algún tipo de discapacidad que, así como el autor, también han perdido la visión.



Blog Correveidile: Ya has escrito diversos artículos en colaboración con portales de Brasil y de España, tales como La Vanguardia, La Voz de Galicia y el Portal Saraiva de Conteúdo. Pero fue gracias a Mussolini que lograste tener tu primera novela publicada. Cuéntanos un poco sobre los principales desafíos que encontraste en la escritura del libro, una vez que supone una empresa más a largo plazo.

Marcos Fidalgo: Creo que el desafío ha sido publicarla. Escribir no ha sido tan difícil, pues lo hice en unos 6 meses. Lo más difícil fue encontrar una editorial que lo publicara, así como hacer todos los trámites de correcciones y el envío de las pruebas para la editorial, que después me los devolvía para leerlas otra vez. [El libro] Lo terminé a finales de 2013, entonces hace casi 3 años que está concluido. Durante todo este tiempo, busqué una editorial y me quedé esperando, pues es un mercado muy difícil. Una amiga, que ya había publicado por esta editorial portuguesa –Chiado–, me dijo que ellos estaban abriendo una sucursal en Brasil, que estaban buscando nuevos escritores, entonces les envié un original del libro. Ellos se interesaron y empezamos los trámites, pero lo más difícil fueron todas esas etapas posteriores.
La escritura fue tranquila, pues era un momento en el que tenía muchas ganas de escribir, de contar una historia que estaba basada en muchos hechos que había vivido personalmente tanto los corporativos como los que sucedían conmigo en la calle. En aquel tiempo hacía muchos años que estaba trabajando en el mismo lugar, en la misma empresa. Sin embargo, como soy periodista, me gustaría trabajar directamente con periodismo, o sea, ser un escritor, pero en cambio trabajaba en un departamento de prensa de una empresa multinacional y quería tener otras experiencias. Hay muchas dificultades para una persona con discapacidad a la hora de conseguir un nuevo empleo, además de la complicación por la decadencia del periodismo, así que era muy difícil encontrar un puesto en un órgano de prensa y eso intenté transmitirlo en el libro. Se trata de una ficción, pero el personaje tiene mucho de las situaciones que viví, de las angustias, de las ansiedades, de lo que sentía en aquel momento en el que escribí el libro. Me sentí mejor escribiendo una ficción porque así podía crear y tener más libertad para reflexionar sobre muchas cosas, hacer digresiones y ampliar el horizonte del libro.

B.C.: En tu libro Mussolini, el protagonista es una persona cargada de agresividad reprimida y que repudia la piedad ignorante de las personas a su alrededor. ¿En cuáles de estos sentimientos crees que coincides tú, Marcos, con el personaje? Porque has dicho que utilizaste algunas cosas que has vivido e incluso que habías tenido libertad para crear otras. ¿Cuánto hay de ti en el personaje principal?

M.F.: Creo que el personaje tiene un poco de todo. Sin embargo, como se trata de una ficción, los hechos tuvieron una amplitud mayor. Yo no soy, por ejemplo, a veces tan arrancado como el personaje o, por lo menos, no me gustaría decir algunas de esas cosas con mi propia voz. Además, muchas otras cosas también son propias del personaje, ya que cuando lo pones allí, él empieza a cobrar vida propia. Por más que al principio él pueda tener mucho del autor, a medida que lo vas poniendo en la historia, el personaje va forjando una personalidad, estableciendo una identidad propia, tanto que hay un momento del libro en el que las cosas que empiezan a pasar con el personaje ya no tienen ninguna correspondencia con lo que yo había vivido. Por ejemplo, hay un punto en el que el personaje pierde el empleo y esto no ha llegado a pasar conmigo. El otro personaje, Mussolini, con quien el protagonista tiene su relación más intensa en la trama, también va cobrando un carácter muy propio y particular suyo.

B.C.: Así es que, al final, ellos van creciendo como lo hace un hijo, ¿verdad? Se te van un poco de las manos…

M.F.: Claro y, justamente por haber elegido la ficción, los personajes fueron cobrando vida propia. Eso me ayudó mucho porque, hace unos años, ya había escrito una autobiografía mía, pero no llegué a publicarla. Después, escribiendo este libro, vi que este ha quedado mucho mejor, que ha cobrado un carácter más literario.

B.C.: A veces así el mensaje llega con más claridad, ¿no?

M. F.: Sí. También puse un poco de mi historia y un poco de la historia que surgió con los personajes. Creo que una historia ayudó mucho a la otra, que la ficción le abrió muchos horizontes a la novela, diferente de que si fuera una autobiografía clásica.

Correveidile escucha con atención a Marcos Fidalgo

B.C.: En las últimas décadas hubo un avance social relativo al aumento de puestos de trabajo para discapacitados en Brasil. En tu opinión, ¿cuál puede ser la solución para la inclusión real, en el mercado de trabajo, de estos profesionales?  ¿En un mercado de trabajo que tiende a priorizar el conocimiento de la lengua inglesa, cuál crees que es la importancia del español?

M.F.: Empezando por la última pregunta, el español es altamente necesario porque estamos rodeados de países hispánicos. Somos los únicos que hablamos portugués y eso es muy raro, así que es una obligación que hablemos español para que nos comuniquemos con todos nuestros vecinos y nos integremos con los países que están a nuestro alrededor. Pero es algo que ha mejorado un poco, hoy en día me parece que las escuelas públicas ya tienen como obligación la enseñanza del castellano, ¿no? Pero la importancia de la enseñanza/aprendizaje del español es algo sobre lo que las personas aún no tienen conciencia.
Creo que todavía miramos mucho hacia el inglés que, claro, es fundamental en todo el mundo. Sin embargo, las personas aún no se han dado cuenta de la importancia que tiene el español y, a veces, lo subestiman por creer que es una lengua parecida al portugués, lo cual es una mentira. Las personas van a viajar [y piensan]: “No, hablo portuñol, me da igual”. Y no es igual, [el español] es otra lengua.

B.C.: ¿Y sobre la cuestión de la inclusión real en el mercado de trabajo?

M.F.: Esto es algo que ha mejorado debido a una "ley de cuotas" que obliga a las empresas brasileñas a contratar a personas con discapacidades. Aunque exista esa obligación, falta la calidad de los empleos y el entendimiento, por parte de las empresas, de que están contratando a persona que tiene su propio currículum, su propia historia, su formación, sus conocimientos, sus habilidades… sus “todos”, en vez de una persona con discapacidad, que es tan solo una característica física de la persona.
En el libro hablo un poco sobre eso. Yo escribí que una persona con discapacidad acaba perdiendo totalmente su identidad. En la calle, por ejemplo, para muchos no soy Marcos, soy un ciego, un minusválido. Yo lo plasmé de un modo muy duro, trágico, dramático y que asusta, pero, justamente por ser una ficción, yo me sentí con más libertad para, en ocasiones, asumir un discurso, una posición, que no es la mía. Esto es, como periodista tengo siempre que intentar ser prudente, pensar de modo equilibrado cómo son las cosas. Ya en el libro no, el personaje es muy extremista, radical, excéntrico, dramático, pues la literatura pide eso si el personaje no tiene salero, no se involucra en los asuntos, no tiene dramas, no tiene percepciones muy intensas, entonces no vale la pena escribir un libro. Hay un fragmento en el que el personaje dice que, para mucha gente, es mejor ser un mendigo y pasar hambre teniendo visión, que no poder ver la comida. Entonces, eso es muy radical y dramático, pero en la literatura hay espacio para estos pensamientos más profundos, más osados y que también tienen algo de verdad. Se puede ser lo que uno no es, pero al mismo tiempo se puede ser algo que uno no puede ser por cuestiones convencionales, laborales o de civilidad. La ficción, la literatura, de modo general, permite que uno sea quien quiere ser, ya que los personajes están allí para dar voz justamente a esa persona que hay dentro de cada uno de nosotros y que, a veces, tenemos que cambiar.

Érika W. O. Fernandes y Roberto Feola


 Continuará... ¡No te pierdas el final!

sábado, 21 de octubre de 2017

Musiclicando 90: No Te Va Gustar "Para cuando me muera"

Esta semana os presentamos el grupo uruguayo No Te Va Gustar (también conocido por su abreviación NTVG), que estará en la versión colombiana del Festival argentino Coskin Rock el 21 de octubre de 2017. La banda tocará en Bogotá al lado de artistas ya conocidos por los lectores correveidileanos, como Residente (Musiclicando 89), Attaque 77 (Musiclicando 84) y La Beriso (Musiclicando 72).

El grupo nació en Montevideo, en 1994, con los jóvenes Emiliano Brancciari (guitarra y voz), Gonzalo Castex (percusión), Mateo Moreno (bajo) y Pablo Abdala (batería). Tras una serie de cambios de músicos, actualmente está formado por los siguientes integrantes: Martín Gil (trompeta y coros), Denis Ramos (trombón), Mauricio Ortiz (saxofón), Guzmán Silveira (bajo), Diego Bartaburu (batería), Pablo Coniberti (guitarra) y Francisco Nasser (teclados), además de Emiliano y Gonzalo de la formación original.

En 1999 lanzaron su primer disco independiente, Solo de noche, con el cual alcanzaron una cierta popularidad en Uruguay. Pero fue a partir del segundo álbum, Este fuerte viento que sopla, grabado en 2002 y ganador de un Disco de oro, que el grupo se convirtió en uno de los nombres más conocidos del rock uruguayo. Después de eso, otros 7 álbumes de estudio fueron lanzados, así como otros 6 discos o DVDs recopilatorios. En 2014 se estrenó la película documental El verano siguiente, que muestra la producción del disco El calor de pleno invierno y el impacto de la muerte en 2012 del tecladista Marcel Curuchet durante la gira en Estados Unidos.

NTVG ha hecho varias giras en diversos países de América y Europa, siendo incluso una atracción recurrente en conciertos y festivales argentinos debido a la cantidad de fans existentes en el país vecino de la región de La Plata. A lo largo de los más de 20 años de carrera, el estilo musical pop rock fue influenciado por varios géneros como el rock alternativo, el reggae, el folk, la murga (género musical tradicional uruguayo), el ska y el candombe (ritmo uruguayo que sirve de base para composiciones y canciones de otros estilos musicales). Asimismo, fueron nominados 6 veces a los Premios Grammy Latinos (2011 y 2013), además de ganar diversos Premios de la cadena televisiva MTV y de la Música Uruguaya.

El grupo también ha participado en varias causas benéficas, como la lucha contra la violencia de género. En 2011 donaron la renta de la canción “Nunca más a mi lado”, que contó con un prólogo del periodista y escritor uruguayo Eduardo Galeano, a entidades dedicadas a la prevención y al tratamiento de víctimas de violencia doméstica.

La canción que elegimos para compartir en esta ocasión es “Para cuando me muera”, lanzada en el álbum Suenan las alarmas de 2017, la cual fue nominada para los Premios Grammy Latinos de este año como mejor canción de rock. Según Emiliano, esta canción: “Se refiere a que hay que disfrutar de lo simple, a no complicarse al acumular cosas que después no te van a servir”. Este disco también cuenta con una participación especial del músico brasileño Herbert Vianna (del grupo Paralamas do Sucesso) en la canción “Pégame más fuerte”.

Dúo Calavera
(Adaptado de diversas fuentes)



"Para cuando me muera"

Se hace difícil dormir, no se apaga la cabeza
hasta que un día entendés lo que hace la diferencia;
no se compra el buen periodismo, 
el amor al Arte ni a la camiseta,
no se compra el hogar, los buenos consejos, 
los recuerdos, la adolescencia,
los sueños cumplidos, los que no ocurren
 y, simplemente, se sueñan,
los valores, la belleza interior, 
con quien dormir cucharita, la paciencia,
la paciencia…

Y decime, ¿qué hago yo ahorrando para cuando me muera?
Tantas cosas que están bien, y decime, ¿qué hago yo?

Todas esas cosas muertas, tan bonitas, pero muertas,
mientras no se compran los hermanos, 
la madre y la amistad verdadera,
la experiencia,
los rituales, la emoción, 
la canción justa, la que es perfecta,
el perdón, la sonrisa genuina, 
la convicción, la mirada cómplice,
el primer beso del primer amor,
la esquina de madrugada, la voz de Rada, 
la lluvia durante la siesta,
durante la siesta…

Y decime, ¿qué hago yo ahorrando para cuando me muera?
Tantas cosas que están bien, y decime, ¿qué hago yo?
Y decime, ¿qué hago yo ahorrando para cuando me muera?
Tantas cosas que están bien, y decime, ¿qué hago yo?

viernes, 20 de octubre de 2017

"Mi barrio" (A2)


Hace 2 (dos) años que estoy casada y, desde entonces, vivo con mi marido en un barrio llamado “Freguesia do Ó” en São Paulo (Brasil). Es un barrio bastante poblado y con muchos problemas tales como: transporte insuficiente o falta de seguridad, pero también es un lugar donde podemos encontrar muchas otras facilidades a disposición de los residentes. 


La famosa "coxinha"
Hay muchos bancos, farmacias y supermercados de gran tamaño a disposición de la población local, de estos dos últimos, en algunos casos, funcionan hasta 24 (veinticuatro) horas. Las opciones de restaurantes, entonces, ¡son muchas! El bar más famoso de la región se llama “Frangó” y es bastante conocido por un famoso aperitivo típico brasileño llamado “coxinha” (masa de harina empanada y frita, con relleno de pollo deshuesado). 


A pesar de los problemas sociales locales, es un barrio muy bueno para vivir. Soy feliz viviendo allí, principalmente porque fue donde empecé una importante nueva etapa de mi vida, con mi marido, ya en nuestra casa propia.


Juliana de Almeida Sarti

jueves, 19 de octubre de 2017

"Solo un mundo de amor puede durar toda la vida"

Hay cosas que no se perciben. Esta es una de ellas. 

Tengo una cosa que decir y no sé cómo decirla. Mucho de lo que sigue puede ser, por lo tanto, incomprensible. La culpa es mía. Lo que es incomprensible no es para que se perciba. No es por falta de claridad. Seré muy claro. Yo mismo percibo poco lo que tengo que decir, sin embargo tengo que decirlo. 


Lo que quiero es hacer el elogio del amor puro. Me parece que ya nadie se enamora de verdad. Nadie quiere vivir un amor imposible, nadie acepta amar sin una razón. Hoy la gente se enamora por una cuestión práctica, porque se puede. Porque son colegas y están allí mismo, al lado, porque se llevan bien y no se aburren mucho. Porque tiene sentido. Porque es más barato, a causa de la casa. A causa de la cama. A causa de los calzoncillos, de los pantalones y de las facturas de la tintorería. 


Hoy en día la gente firma contratos prenupciales, discute todo de antemano, hace planes y, a la mínima “mierdecita”, entra enseguida en el “diálogo”. El amor pasó a ser posible combinarse. Los amantes se han convertido en socios. Se reúnen, discuten problemas, toman decisiones. El amor se ha convertido en una variante "psicosociobioecológica" de camaradería. 

La pasión que debía ser desmedida, es la medida de lo posible. El amor se ha vuelto una cuestión de práctica. El resultado es que las personas, en vez de enamorarse de verdad, se quedan “prácticamente” enamoradas.

Quiero hacer el elogio del amor puro, del amor ciego, del amor estúpido, del amor enfermo, del único amor verdadero que hay, estoy harto de conversaciones, harto de comprensiones, harto de conveniencias de servicio. 


Nunca he visto parejas tan embrutecidas, tan cobardes ni tan acomodadas como las de hoy en día. Incapaces de un gesto duradero, de correr un riesgo, de un rasgón de osadía, son una raza de “telefoneadores” y matones de cantina, malta del “está bien, todo bien”, bebedores de los grifos, alcanzadores de compromisos, pusilánimes, don nadies, matadores del romance, “romanticidas”. ¿Ya nadie se enamora? ¿Ya nadie acepta la pasión pura, la saudade sin fin, la tristeza, el desequilibrio, el miedo, el coste, el amor, la enfermedad que es como un cáncer que nos come el corazón y que nos canta en el pecho al mismo tiempo? (…)

Un cierto anónimo
@umcertoanonimo
Traducción de Mei Santana

miércoles, 18 de octubre de 2017

“Willys Interlagos: El primer coche deportivo brasileño”

Presentado al público en 1961, durante el "II Salón Internacional del Automóvil", en São Paulo (Brasil), el Willys Interlagos fue fabricado en Brasil por Willys Overland, bajo la licencia de Renault, la cual en ese momento producía en Europa el Renault Alpine. El Interlagos fue el primer deportivo y descapotable producido en el país. El publicitario Mauro Salles, fue el que dio el nombre a la versión brasileña, en honor al circuito brasileño de Interlagos.



La producción comenzó en 1962 en una pequeña fábrica en Sao Paulo (Brasil), pero el fabricante de inmediato trasladó la cadena de montaje para la sucursal en una pequeña ciudad de las afueras, São Bernardo do Campo. Con un diseño aerodinámico, el modelo fue ofrecido al público en tres versiones de carrocería: berlineta, cupé y descapotable. 

“El Willys Interlagos fue el primer modelo fabricado en Brasil con carrocería de fibra de vidrio reforzada de plástico. El peso ligero (535 kg en la berlineta y 570 kg en las versiones cupé y descapotable) colaboró para su rendimiento deportivo, alcanzando hasta 160 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 14,1 segundos, con un consumo medio de 9 km/l, excelentes cifras de aquellos tiempos”. 

El Willys tenía el diseño mecánico de los deportivos de la época, “con chasis de acero tubular de una sola pieza, motor trasero de cuatro cilindros, enfriado por agua (el mismo que equipaba a los Dauphine / Gordini, con 845 cm3 de capacidad, 904 cm3 y 998 cm3, y potencias de 40, 50, 56 o 70 CV, respectivamente). 

La potencia de los motores variaba, debido a la carburación (simple o doble) y también de acuerdo con las relaciones de compresión de entre 8:1 a 9.8:1 (esta última solo con gasolina azul). El coche tenía cambio de cuatro velocidades, tracción trasera y la suspensión independiente en las cuatro ruedas con muelles helicoidales”.

Modelo Cupé

Visualmente, el Interlagos presentaba, en su diseño, “en la parte delantera dos grandes faros redondos y en perfecta armonía con la parte trasera, que tenía una parrilla cromada para enfriar el motor. El salpicadero estaba acoplado a un tablero revestido por madera y, entre otras lindezas, contaba con: tacómetro (algo poco usual en aquel momento), indicador de velocidad y un impresionante volante de 3 rayos. Asimismo, poseía asientos individuales anatómicos con respaldo reclinable, pero no estaba suministrado con los los medidores de presión y temperatura de aceite, así como el amperímetro, encontrados en los Alpines”.

Se trataba de un coche pequeño, “con 3,78 m de largo y 2,10 m de distancia entre ejes. Para entrar y salir del coche con techo duro era, según muchos, un verdadero suplicio. Las personas mayores de 1,80 m no disfrutaban de lo mejor de ambos mundos en la cabina compacta (por suerte, el brasileño de los 60 tenía un tamaño físico menos favorecido). El maletero, en la parte frontal, alojaba la rueda de repuesto, herramientas y batería, dejando poco espacio para el equipaje. El depósito de combustible se encontraba delante del eje trasero”. 


“En el año 1964 se reforzó la carrocería y el sistema eléctrico pasó de 6 a 12 voltios. Todos los modelos utilizaban ahora el motor de 845 cm3 y 53 CV, el mismo del Gordini 1093, con la nueva culata, pistones, válvulas de control, tuberías y doble carburación. También se adoptaron nuevas tapas, volante más pequeño y un corte en el túnel de transmisión antes de los pedales”.

Pocos coches fueron producidos. Se sabe que hasta 1966, tan solo 822 unidades:

1962
1963
1964
1965
1966
Total
218
138
209
149
108
822

El modelo más destacado fue el famoso Willys Interlagos # 22, una versión para competiciones, en color verde y amarillo. Entre los principales logros, ganó la carrera "200 Millas de El Pinar" en Uruguay, en 1964. Fue la primera victoria fuera de Brasil de un modelo fabricado en el país. “Grandes pilotos formaron parte de la Historia deportiva del automóvil: los hermanos Fittipaldi, Carlos Pace, Bird Clemente, Lian Duarte y Antonio Porto Filho”. 


El veterano piloto Bird Clemente destacó los aspectos históricos y técnicos del modelo: "Para los conductores, el Willys Interlagos, que heredó el ADN de Renault Alpine, fue genial porque era un coche que le permitía al piloto hacer de todo. Era notable porque se desplazaba lateralmente, derrapaba (deslizamiento controlado) tan suavemente que no había pérdida de tiempo. Ese coche era mi vida. Hemos ganado muchos campeonatos y fue fantástico".


Informe técnico: Berlineta de 70 CV
MOTOR
-Longitudinal trasero de 4 cilindros en línea, enfriamiento por líquido, comando en el bloque, dos válvulas por cilindro. Pistones con diámetro y recorrido de 63 x 80 mm. Desplazamiento volumétrico de 998 cm3. Relación de compresión 9,8:1, potencia máxima de 70 CV y carburador de doble cañón.
CAMBIO
-Manual de 4 velocidades y tracción trasera.
SUSPENSIÓN
-Delantera, independiente, con brazos superpuestos.
-Trasera, oscilante, con semiejes independientes.
FRENOS
-Tambor (delantero y trasero).
DIMENSIONES
-Longitud 3,78 m, con una distancia entre ejes de 2,10 m y un peso de 535 kg.
RENDIMIENTO
-Velocidad máxima de 160 km/h, con aceleración de 0 a 100 km/h en 14,1 s. 

Bird Clemente – Archivo personal 

En resumidas cuentas…
El Willys Interlagos fue un coche revolucionario en muchos aspectos, un verdadero hito de la industria automovilística brasileña. Veloz, pujante y estable, fue el precursor de todos los coches deportivos brasileños. Además, este veterano deportivo cuenta, entre sus descendientes, con el primer coche de F1 brasileño, el legendario Copersucar-Fittipaldi, presentado en el año 1975. Los mayores pilotos brasileños, con seguridad, sienten mucha admiración y respeto por este valiente cochecito que, hasta hoy en día, posee una legión de aficionados. 

Pepe Cocodrilo






Consultas bibliográficas y citas: