Definición de Correveidile:

1. Persona que trae y lleva cuentos y chismes // 2. Blog de los amantes de la lengua de Cervantes

jueves, 31 de marzo de 2016

Luis Cardona: "Las bibliotecas siempre son un desafío..."

A continuación, la segunda parte de la entrevista realizada a Luis Cardona, Bibliotecario del Instituto Cervantes. Si todavía no has leído la primera, ¡no te la pierdas! Aún estás a tiempo...

-¿Qué te faltaría por conseguir dentro de tu profesión?
¿Dentro de mi profesión? Es que las bibliotecas siempre son un desafío porque siempre hay cosas diferentes. Por ejemplo, una parte que a mí me gustaría mucho de trabajar, yo creo que no lo voy a conseguir, pero me hubiera gustado mucho trabajar, sería con investigadores científicos. Por ejemplo, ya trabajé con abogados y yo sentía, un poco, problema de conciencia. ¿Por qué y en qué sentido? Yo trabajaba en una empresa que manejaba aluminio, entonces esa empresa tenía, para mí, algunas trabas. Para explotar, para producir aluminio, hay que alterar la Naturaleza y eso genera muchos problemas ambientales. Entonces, a veces, los abogados recibían multas, recibían documentos del Gobierno para multar a la empresa y mi trabajo era ofrecerle al abogado herramientas para librar a la empresa de multas por cosas erradas que eran hechas contra la Naturaleza. Había un grupo de abogados que trabajaba con la parte laboral y yo también sentía peso en la conciencia, porque veía las exageraciones que la empresa cometía: no pagaba hora extra, no ofrecían los materiales de protección individual y, a veces, el empleado tenía toda la razón, pero mi trabajo era ofrecerle al abogado las herramientas para que consiguiera vencer a ese empleado y librar a la empresa de pagar lo que era justo.

Luis Cardona, Bibliotecario
Entonces, cuando pienso en la parte científica, me parece que debe de ser fantástico uno ayudar. Vamos a poner un caso que está más de moda, están buscando una vacuna contra el Zika virus. Debe ser fantástico poder trabajar con científicos, que están en la línea de frente intentando encontrar una manera de vencer ese virus, y poder ofrecerles material, organizar información para que ellos encuentren la vacuna y hacer parte de ese equipo de trabajo. ¡Eso me parecería fantástico!

Pero Luis, tú también haces que los alumnos crezcan mucho aquí en el Instituto Cervantes, ¿no? Incluso, ayudas mucho a los profesores. Tal vez eso es menos reconocido, pero es muy importante porque por detrás de un profesor hay un grupo enorme de alumnos y estos son el futuro. En este sentido, ¿te sientes realizado? ¿Y te viene un reconocimiento por este lado?
Sí, sí…, pero es que el reconocimiento, en ocasiones, es más de la gente de la biblioteca que de los jefes. Pongo un ejemplo claro, la gente que viene a los Círculos de lectura. Yo me acuerdo mucho de un viejito que venía a los círculos de lectura, recuerdo que cuando él vino las primeras veces no leía nada y, a los poquitos, él fue leyendo. No hablaba nada de español y fue comenzando a leer porque oía a los otros leyendo y, entonces, fue aprendiendo la pronunciación y, de repente, comenzó a hacer preguntas en español. Y después de unos dos años viniendo a los Círculos de lectura, aunque cometía errores como cualquier persona que habla una lengua, ya estaba hablando español. Aquello fue fantástico porque yo veía que aquella lectura de una vez por semana a la cual venían servía para que, de alguna manera, recibieran un poco de lo que es mi lengua madre. Oír a alguien que habla tu lengua, que la aprendió leyendo contigo… ¡Eso es fantástico!

¿Y cómo funcionan esas actividades del Círculo de lectura y del Club del Libro?
Los Círculos de lectura se dividen en dos grupos: una vez por semana. Un grupo se reúne los miércoles a las 18h00 y el otro los jueves a las 17h00. ¿Cómo hacemos? Escogemos a un autor por mes, por algún motivo (por efemérides, por nacimiento, por fallecimiento, por un premio), y seleccionamos una parte de la obra de ese autor: o cuentos o poesías… Lo que hacemos en el encuentro es que, en la rueda de lectura, cada participante lee una parte del texto. Cuando es necesario, les corrijo la pronunciación. Después que leen, vamos parando y vemos las palabras que son diferentes, que no se conocen, o las palabras que parece que son iguales al portugués, pero que tienen un significado diferente, las expresiones idiomáticas. También hablamos un poco del autor (dónde nació, cómo se encaja esa obra dentro del contexto de la producción del autor). Y la idea es que ellos degusten y saboreen la Literatura, la manera como el autor escribe y que después, de alguna manera, se interesen por el resto de la producción que tenemos de ese autor en los fondos de la biblioteca. Antes de la crisis española, nosotros dábamos el texto en la biblioteca, pero tras la crisis (2007) hubo un cierto intento de acabar con los Círculos de lectura porque afirmaban que era una manera de “ahorrar”. Entonces, encontré dos salidas para este recorte: quien quiera los textos que se van a leer en la biblioteca, se le cobra una tasa módica por mes, y quienes no la quieran pagar, se les mandan por correo electrónico escaneados y los imprimen en su casa para traerlos.


Esto es lo que se puede ver, una semana cualquiera, desde la ventana de la Biblioteca...

El Club del libro es distinto. El perfil del lector cambia, es para aquellos que tienen un poco más de conocimiento de español porque se vende el libro en la biblioteca y todos compran la misma edición para leer en casa. Nos reunimos en la última semana del mes para comentar la obra y cada uno, que leyó el libro, comenta qué le gustó, qué no le gustó. Normalmente, quien conduce el encuentro es una estudiante colombiana de Doctorado en Literatura Hispanoamericana. Ella, como tiene esa otra visión mucho más amplia de la Literatura, contextualiza al autor, la obra y responde preguntas de crítica literaria. Este es el funcionamiento del encuentro, que incluso se llama "Club Cervantino del Libro". Le decimos “cervantino” primero, porque se celebra en el Instituto Cervantes, y segundo, porque es realmente una utopía juntar a gente para hablar de Literatura, gente que leyó un libro durante un mes. Este club se anuncia por facebook y también se manda un correo electrónico.

-¿Cuál es la obra más rara que ya tuviste entre manos?
El Quijote en tagalo 
Una primera edición del Quijote (risas), que llegó aquí cuando estábamos organizando una exposición de “Quijotes ilustrados” cuando se inauguró el Instituto en el 2005. El Centro me pidió que hiciera alguna actividad bibliográfica y por esa época tomamos conocimiento de que había aquí, en São Paulo, una colección de Quijotes ilustrados que fue creada por un médico pernambucano que vivía en São Paulo. Esa colección se había creado así: la condición era que fueran Quijotes, ilustrados y podían estar en cualquier lengua. ¿Qué fue lo que ese señor, que se llamaba Publio Díaz, hizo? Resulta que, durante su vida, se dedicó a escribirles cartas a todos los diplomáticos brasileños que había por el mundo y les decía que si le enviaban una edición del Quijote ilustrado en la lengua del país donde estaban, pues les enviaría a la vuelta del correo el equivalente en café de Brasil. Y así él creó una colección que en la época tenía unos 700 ejemplares ilustrados y ahí había una primera edición del Quijote. Y en esa misma colección había también un Quijote en la lengua original de Filipinas, que es el tagalo, aunque era la única edición que no tenía ilustraciones de esa colección que él tenía, pero ¿por qué estaba en esa colección? Porque esa edición en tagalo escapó de un bombardeo de la gráfica donde se estaba imprimiendo el Quijote y esa edición fue recuperada. Entonces, aquí hicimos una exposición de 40 Quijotes ilustrados, muy bonitos. En la época tuvimos que hacer un seguro de 400 mil dólares para poder tener las 40 ediciones del Quijote aquí, porque solo la primera edición del Quijote sería carísima.

-¿Qué autor pasó por tu biblioteca y te decepcionó soberanamente?
No, no hubo un autor que me decepcionara, no.

-Entonces, ¿qué autor te sorprendió tan gratamente que logró cambiar tu manera de pensar?
Pía Barros, escritora chilena
Bueno, por aquí han pasado algunos autores, no muchos, pero han pasado, por ejemplo, María Dueñas; pasó también una autora chilena que es poco conocida, pero por nosotros aquí, eso también pasa mucho. Me explico, Brasil, a pesar de estar en América, yo no sé si por política o por qué razón, pero como que no conoce mucho a los vecinos. Tal vez por la lengua… Como decía, vino esa autora chilena que se llama Pía Barros, que escribe microcuentos, y fue fantástica porque ella nos hablaba del trabajo que hacía con las mujeres de los barrios populares en Santiago de Chile y que muchos de esos cuentos ella los creaba en talleres que daba para esas mujeres, para que comenzaran a escribir. ¡Y es fantástico eso! Cuando uno ve que el autor aprovecha su Arte para intentar hacer con que los que están por debajo de la línea de pobreza, tanto económica como intelectual, surjan y creen… ¡Fue fantástico!

-¿Qué obra literaria es la más rara que guardas?
Aquí no hay muchas obras raras, tal vez la más rara es una edición del Quijote en portugués, que es de 1929, es una edición enorme con dos volúmenes, que inclusive no está expuesta al público. 

Luis mostró al Equipo del Blog Correveidile la traducción del Quijote al portugués, realizada en 1929. 

La Biblioteca Francisco Umbral es muy joven, prácticamente en el contexto de las bibliotecas del Cervantes de Brasil es una de las que menos cosas raras tiene y debería ser la que menos ejemplares tiene, pero no es así porque como São Paulo es tan grande, hay muchas personas que viven aquí y comienzan a donar cosas a la biblioteca. Entonces, la biblioteca comenzó con 3 000 ejemplares, que fue lo que mandaron del fondo inicial. Aquí en São Paulo no existía una Casa de España o un Centro Cultural Español que tuviera una cierta Historia, como por ejemplo en Curitiba existía, en Brasília existía; y esos Centros culturales de España tenían unas bibliotecas que cuando se cerraron fueron heredadas por el Instituto Cervantes que se estableció en esa ciudad. Aquí no teníamos eso, entonces la biblioteca comenzó de cero, entonces el material que tenemos es, en cierta manera, todo muy nuevo. Ahora empieza a haber algunos libros viejos porque la gente los dona, pero antes todos los libros eran prácticamente nuevos, nuevos. En este momento contamos con 18 000 ejemplares físicos, pero con los ejemplares electrónicos llegamos a 24 000 obras. Y esa colección electrónica comienza a crecer bastante, inclusive uno de los desafíos que tenemos ahora es hacer difusión de esa parte de la Biblioteca electrónica para que la gente sepa que existe, que se puede descargar el libro en su móvil o en su lector de e-books y sepa que los puede leer. También hay audiolibros, a veces el poder escuchar ayuda mucho en el aprendizaje y posee una función de inclusión para aquellas personas con discapacidades.

-¿Cuál es el diccionario más raro que hay en la Biblioteca?
¡Y claro, le pedimos que nos lo enseñara!
Pues... ¡Creo que un diccionario de gestos! Nunca me imaginé un diccionario de esos. Es bastante curioso, es un diccionario argentino con fotos y explicaciones de los gestos más comunes y también de los menos conocidos... 


-¿Crees que ha cambiado la vida útil del libro y el perfil de los lectores?
Creo que sí. Yo no creo que, como muchos dicen, el libro en papel se va a acabar. ¡No! No porque siempre digo, los lectores de e-book son fantásticos, a veces en un aparatito que te cabe en la palma de la mano tienes una biblioteca entera, pero tiene sus limitaciones, por ejemplo, se cae y se estropea, por más libros que tengas allí dentro; un libro se cae, sus hojas se riegan, pero como tienen números tú las puedes ordenar y lo puedes leer de nuevo. Si el e-book no tiene batería, no hay como leer los 400, los 600, los mil libros que hay ahí dentro. Un libro no, si no hay luz, se puede usar una vela o se va fuera con la luz de la Luna.

Hay una diferencia entre la música, en los CDs y el móvil, y el libro, son cosas totalmente diferentes, y nada va a cambiar lo que un libro puede proporcionar para al lector.
Los avances tecnológicos tienen cosas que uno no pensaba. Por ejemplo uno tiene un libro, en otras épocas a veces mencionaban en el libro “la canción tal, de tal cantante”, si la conocías, bien, si no la conocías, chao. Ahora estás leyendo el libro, mencionan tal canción, tú tienes la opción de ir a internet, busca la canción y la oyes.

Si se piensa eso con la pintura, Luis, o con los libros con hechos históricos, la tecnología ha sumado muchas cosas interesantes. Y el perfil del lector, ¿te parece que cambió en este sentido que tu apuntas, que el lector es más ávido a la hora de interconectar los libros con la tecnología?
Sí, de interconectar, yo diría que a veces nos pasa mucho como nos pasaba con las historietas, porque antiguamente se decía “Es que leer historietas... ¡eso no es leer!” ¡Es leer, es leer! (risas). Grandes lectores comenzaron leyendo historietas. Lo mismo digo yo de cuando comentan: “Ah no, es que el que lee en el móvil, no es lector” ¿No es lector? ¡Lee mucho! Puede ser que el contenido no sea lo mejor del mundo, pero cuánta gente no se pasa horas y horas leyendo cosas de facebook, noticias que el periódico publica, historias que alguien cuenta y eso es lectura.

Yo he visto a un hombre hablando sobre mentores y cómo estos son importantes en los negocios y este hombre comentaba que todos los días lee un libro diferente, pero no lo lee entero. Elige un capítulo, el que le parece que es el más importante, y ese es el que lee. Y también reflexionaba sobre la relación entre el lector y el libro, que no debería ser algo puntual, sino una amistad en la que uno puede leer ahora y, tal vez, otro poco después, con otra visión de la historia. Ese es uno de los perfiles de los lectores...
Una cosa que impresiona son los fenómenos de marketing, pero fenómenos como: gente haciendo filas y filas para comprarse la última edición de Harry Potter y jóvenes que se han leído los siete libros de la saga. Entonces, es eso es lo que los engancha, lo que los lleva a leer, hay mucha gente que leyó Harry Potter y después pensó que Inglaterra debería ser un país interesante, pues voy a buscar alguna historia de Inglaterra. En ese sentido cambia a los lectores.

-Como promotor de la cultura... ¿qué evento cultural crees que se destacará este año (2016)?
Este año en el Instituto Cervantes creo que va a haber mucho cine, vamos a tener como unos cuatro o cinco Ciclos de cine. Desde nuevos creadores hasta la inclusión de las mujeres -porque esa es una cosa interesante del cine porque el cine siempre ha sido una cosa como muy masculina (directores, productores, etc.), y cuando comienzan a aparecer mujeres la visión es otra. la mujer también tiene su manera especial de ver las cosas y eso enriquece el cine. Va a ser muy limitado el programa cultural porque no contamos con mucho presupuesto para Cultura. Y también vendrán algunos especialistas a hablar del Quijote, dentro del proyecto cultural "Quijote Siglo XXI".

Después de la lectura de tantos libros, ¿cuál crees que es la mejor opción de entretenimiento para los que quieren aprender sobre cultura y lenguas hispánicas?
Yo diría que los cuentos porque ofrecen informaciones como píldoras, son como un mundo que te lo presentan así, rápidamente. Muchas veces les digo a los del Círculo de lectura, que yo comparo el cuento con un cuadro, lo que pasa es que el autor, o el narrador, como que nos va iluminando ese cuadro despacio, de tal manera que cuando llegamos al final tenemos la visión completa de ese cuadro. Entonces, a mí me parece que los cuentos tienen eso, os cuentos también traen un contenido de cultura, porque tienen que mostrar ese trasfondo, donde acontece lo que se está contando, y ahí no hay como contar ese trasfondo sin hablar un poco de la Historia y de los usos y costumbres de la gente que se envuelve en el cuento.

-¿Qué libro crees que es indispensable para un estudiante de la lengua y la cultura latinoamericana? 
Yo no diría indispensables, pero sí que hay escritores que uno tiene que leer. Borges por ejemplo, no se puede decir que uno conoce América Latina o la manera de escribir de América Latina si no leyó alguna cosa de Borges, si no se cansó con ese Borges que coloca un montón de citaciones eruditas y que lo cansa a uno con eso, pero cuando uno piensa: "¿Cómo es posible que de la cabeza de una persona salgo todo aquello?" ¡Es increíble! Julio Cortázar, o Carlos Fuentes, que tiene cosas fantásticas, como una novelita que llama Aura, que es pequeñita, pero es una delicia de leer. A ver, mujeres como Gabriela Mistral; Pablo Neruda, poeta, hay que leer a César Vallejo, a Miguel Ángel Asturias; de los cubanos hay que leer a Leonardo Padura; a Rómulo Gallegos, de Venezuela. ¡Y todos están aquí en la biblioteca!

-Nos han dicho que te gustan los cuentos, ¿ya te has aventurado a escribir algún cuento?
¡Yaaaa! (risas) Inclusive gane el tercer premio en un concurso de cuentos, en Colombia hace muchos años. Es verdad que fueron tres cuentos en el total en el concurso, pero bueno, podrían haberlo declarado desierto (risas). A mí me gusta escribirlos, pero me parece que son muy malos. Digamos que los hago porque pienso que escribir es algo que todo el mundo tenía que hacer, sean malos o buenos, todos deberían escribir porque cuando se sienta e intenta poner en palabras aquello que siente, aquello que le llama la atención, uno como que coloca una parte de su ser ahí; y si pensamos bien, de cierta manera nos hacemos eternos allí, porque aquello que está escrito, aquella parte de mi ser que yo la exprese ahí, nunca más va a desaparecer. Puede ser que alguien lo lea algún día, puede ser que se pierda, pero, de alguna manera, tú lo colocaste allí. Yo creo que eso te ayuda a la hora de expresarte también, saber que las palabras son tus amigas. Las palabras te construyen y eso es importante. Hay una costumbre que la gente de antiguamente tenía, y que me parecía fantástico, y que hoy veo que la gente ya no lo hace, y es llevar como un diario. Que me pasó, qué hice hoy, qué me llamó la atención,... porque cuando no escribimos las cosas, de cierta manera también se nos olvidan. Cuántas veces, si ustedes se pusieran a escribir un diario, si volvían alguna vez a leer, decían: “Eso ya se me había olvidado, no recordaba que ya había pasado por eso, que había visto eso". Es una manera también de mantener lo que somos, lo que nos pasa en la vida. Creo que, inclusive, la tecnología facilita. Una de mis hijas, a veces, se levanta por la mañana y me dice: “Ay papá soñé una cosa así”. Y yo le digo: “¿Por qué no lo grabas?”. Yo le decía a ella que lo escribiera, pero me dice que no tiene paciencia: entonces, grábalo, porque los vas a mantener, vas a saber exactamente qué fue lo que soñaste y si algún día quieres transformar ese audio en texto puedes transcribirlo. Pero la tecnología facilita eso, hoy tenemos el móvil que lo ponemos y podemos grabar lo que pensamos, y se podría hacer un diario grabado.

-Entrando un poco en cuestiones lingüísticas, en Brasil hay diferentes acentos que, a veces, son más difíciles de entender para los habitantes de la región sureste. Habiendo conocido profesores e intelectuales hispanohablantes de varios países, ¿qué acento, dentro de las variantes del español, te parece más raro y por qué?
A mí me parece más difícil, a veces, de entender a un chileno. Los chilenos me parecen más difíciles de entender, yo no sé por qué. (El equipo del Blog Correveidile bromea con Luis, para que diga que son los gallegos... dado el origen de su profesora. Este fue un momento muy divertido y de muchísima complicidad). A los españoles no, porque en Colombia siempre hubo mucha presencia de españoles, de todas las regiones, entonces estamos acostumbrados al acento. Y en el resto de América, bueno, hay una manera de hablar de los españoles que es con el uso de "vosotros", eso podría prestarse a problemas de comprensión. ¿Por qué en América no existe ese problema? Por una razón muy simple, que es la siguiente: la mayoría es católica, los libros litúrgicos que usaban, y en muchas regiones todavía se usan, vienen de España y entonces vienen en el español peninsular; lo que pasa es que en la Iglesia, en liturgia, se escucha el español peninsular. En la calle no se habla así, pero tenemos ese contacto, por lo que no hay esa dificultad. Yo me acuerdo que, a veces, cuando iba a la Iglesia y tenía que leer, era una bobada, pero intentaba cambiar el "vosotros" por "ustedes" para que las personas lo entendieran, pero el padre se quedaba bravo conmigo porque me decía que el texto que está en el misal no es ese y por qué estás leyendo así (risas). Yo decía, así que nosotros hablamos, tendría que estar así el librito. Por eso les digo que el español de España, en general, se entiende. Con el español pasa una cosa diferente que con el portugués, hace 26 años que vivo en Brasil, y a mí me parece que los portugueses de Portugal, a veces hay algunos que cuesta entender, y eso no nos pasa con los españoles ni con el español de ningún lugar. Podemos tener palabras diferentes, pero entendemos lo que uno dice. Ahora, los portugueses no, hablan una lengua tan cerrada, tan diferente del portugués de Brasil que por eso se dice "ellos hablan portugués y aquí hablan brasileño". Pero cuando uno coloca la Radio-televisión Portuguesa y comienza a oírlos, le comienza a encontrar su gracia (risas) y entiende, sí porque ve que es musical también, la manera como hablan, la construcción diferente y tiene su gracia.

Un momento de la entrevista con Luis Cardona
-Hablando de series de TV, tal vez hayas oído hablar o visto la serie colombiana: Metástasis (que para mí se ha vuelto muy interesante, desde el punto de vista de cómo un hombre común se puede volver un gran productor de drogas). ¿Has visto esta serie?
Esa no, pero hablando de series, hay una que se grabó en Colombia, que para quien es un estudiante de español es muy interesante, que se llama Mentes en shock. Es una serie donde hay hablantes de español de diversos países: puertorriqueños, venezolanos, españoles, colombianos. Es muy interesante por eso, porque se escuchan los diferentes acentos del español en el mismo contexto. Es un hospital de enfermos mentales, entonces, ahí se juntan médicos y enfermos de diversos lugares de América, y es interesante por eso, por la mezcla de acentos de español, además de ser tan solo 13 capítulos. La serie está disponible en Netflix. [La conversación se extendió un poquito más charlando sobre otras series...]. 

Le pedimos que, al final, dejara un mensaje para los correveidileanos y respondió así:
 "Mi mensaje es que escriban y lean. Escribir y leer"
Equipo Blog Correveidile con Luis Cardona (centro)

La claridad y la objetividad que tiene Luis, sobre la relación entre el lector y los libros, es el reflejo de una vida cuidando de las bibliotecas. Por un lado, su interés por conocer las culturas mostradas en cuentos e historias de países hispanohablantes y, por otro lado, sus ganas de ser el proveedor de informaciones técnicas y educativas. Esa empática combinación proporciona una conversación leve con los frecuentadores de la biblioteca y, sin duda, lleva a que la gente se aproxime más a los libros. Como organizador y promotor de Círculos de lectura y Club del libro, Luis consigue mantener vivos los encuentros intelectuales, siempre listo para recibir a los diferentes estudiantes y apreciadores de la lengua española. No solo ofrece soporte para los profesores del Instituto Cervantes, sino que también promueve la conexión entre escritores, lectores, maestros y estudiantes. 

Nos despedimos agradeciendo el tiempo que, con tanta humildad, nos brindó Luis Cardona para compartir su vida y todas sus maravillas bibliográficas. Sobra decir que nos divertimos muchísimo...


Alessandra Curcio & Bruno Lazzarato
{Con la Profa. Marta Pérez Rodríguez}



miércoles, 30 de marzo de 2016

Musiclicando Retro XXII: Hombres G "Si yo no te tengo a ti"

Hombres G es una banda española de rock y pop rock formada en el año 1982 que todavía sigue en activo. En ese mismo 1982, con el nombre de "Los Bonitos Redford", la banda debutaba en el mítico local madrileño Rock-Ola, combinando textos naif con guitarras de influencia Beatles, melodías que podrían recordar al cuarteto de Liverpool en sus inicios y un regusto a la New Wave que llegaba, también, de las islas británicas. Poco después, cambiaron el primer nombre de la banda para Hombres G, inspirados en una película del cine negro norteamericano de los años 30, en la que los G-Men eran hombres del Gobierno que luchaban contra el crimen.
  
Con dos películas, una discografía de enorme éxito y diez años de trabajo, en 1992 los integrantes del grupo decidieron separarse y seguir con carreras en solitario. Sin embargo, jamás han obtenido el mismo reconocimiento, por lo que volvieron a presentarse juntos como Hombres G, en 2002, para la alegría de sus fans. Siguen juntos hasta hoy, llegando incluso a conquistar un Grammy Honorífico en 2006.

La Duquesa



Si yo no te tengo a ti

Yo no tengo nada que me haga sonreír
nadie que me abrace fuerte y me haga feliz
no tengo nada que hacer, no tengo por qué vivir
no tengo nada de nada, si no te tengo a ti,
solo quiero que estés cerca de mí
yo no tengo nadie sobre quién escribir,
nadie que se enfade, nadie con quien discutir
no tengo nadie con quien intentar sobrevivir
no tengo con quien bailar descalzo por Madrid.

Coro
Si yo no te tengo aquí, si no estás cerca de mí
si no me besas me abrazas, que será de mí sin ti,
si yo no te tengo aquí, para que quiero vivir
si yo no te tengo aquí...

Si yo no te tengo aquí para que seguir
para que escribir canciones a quien quiero mentir
para que un par de palabras, te quiero y no lloraré
para que todas esas lágrimas que caen sobre un papel

Coro


Leyes absurdas

La definición de la palabra Ley, según el diccionario de la RAE, es: “Precepto dictado por la autoridad competente, en que se manda o prohíbe algo en consonancia con la justicia y para el bien de los gobernados”. Se puede añadir que la Ley es el control externo que existe para la conducta humana o, en pocas palabras, las normas que rigen nuestra conducta social.

La conclusión inevitable es que las materias primas que constituyen las Leyes son el sentido común y la lógica. Sin embargo, esta conclusión no siempre es válida. A modo de justificación, existen en el mundo algunas Leyes bastante estúpidas o absurdas. Abajo siguen cincuenta ejemplos de Leyes faltas de sentido común y carentes de lógica:

1. En Rusia, una ley no permite que se conduzcan automóviles sucios.

2. En Francia está prohibido besar a alguien en el ferrocarril.

3. En Francia también está prohibido bautizar a un cerdo con el nombre de Napoleón.

4. En Dinamarca nadie puede poner en marcha su vehículo si hay alguien debajo de él.

5. En Suecia, está prohibido repintar tu casa sin una licencia del gobierno que lo permita.

6. En Suecia, mientras que la prostitución es ilegal, es legal usar este servicio.

7. En Suiza está prohibido lavar el coche los domingos.

8. En Noruega no puedes castrar a tu perro o a tu gato, pero sí a cualquier otra especie.

9. En Inglaterra, se autoriza a las vendedoras a hacer topless en Liverpool, pero solamente en negocios de peces tropicales.

10. En el Reino Unido está prohibido pescar salmón los domingos.

11. En el Reino Unido también, se considera un acto de traición poner al revés un sello de correos en el que aparece una imagen de la monarquía británica.

12. En Inglaterra es ilegal que una señora coma chocolate en un transporte público.

13. En el Reino Unido es ilegal estar borracho en posesión de una vaca.

14. Asimismo, es ilegal morirse en el Parlamento británico.

15. En el Reino Unido, un hombre que se siente obligado a orinar en público puede hacerlo, siempre y cuando apunte hacia la rueda de su vehículo y mantenga su mano derecha apoyada en él.

16. Va contra la ley que un taxi transporte cadáveres o perros rabiosos en Londres (Inglaterra).

17. En el Estado de Michigan (EE. UU.), está prohibido lanzar pulpos.

18. En el Estado de Ohio (EE. UU.), es ilegal tener un pez borracho. 

19. En el Estado de Florida (EE. UU.), las mujeres solteras que salten en paracaídas los domingos pueden ser encarceladas.

20. También en el Estado de Florida (EE. UU.), si un elefante es atado a un parquímetro, la tasa de parking debe ser la misma que si fuese un vehículo.

21. En el Estado de Washington (EE. UU.), es ilegal fingir que tus padres son ricos.

22. En Wilbur, también en el Estado de Washington, es ilegal montar un caballo feo.

23. En el Estado de Minnesota (EE. UU.), está prohibido dormir desnudo.

24. En Los Ángeles, en el Estado de California (EE. UU.), no se permite lamer a los sapos. Algunos sapos desprenden una sustancia que algunos chupan para alcanzar una ebriedad parecida a la de algunas drogas.

25. En el Estado de Vermont (EE. UU.), las mujeres, para usar dentadura postiza, necesitan estar en posesión de un permiso firmado por sus maridos.

26. En el Estado de Iowa (EE. UU.), los pianistas con un solo brazo deben actuar gratis.

27. En la ciudad de Atlanta, en el Estado de Georgia (EE. UU.), va contra la ley atar una jirafa a un poste telefónico o a una farola.

28. En el Estado de Arkansas (EE. UU.), está prohibida la cría de cocodrilos en la bañera.

29. En el Estado de Hawai (EE. UU.), está prohibido meterse monedas en las orejas de uno mismo.

30. En el Estado de Alabama (EE. UU.), es ilegal llevar un bigote falso que cause risas en una iglesia.

31. En el Estado de Alabama (EE. UU.), es ilegal cegar a un conductor mientras está conduciendo. 

32. En el Estado de Alabama (EE. UU.), poner sal en la vía del tren puede ser castigado con la pena de muerte.
33. La ley del Estado de Pennsylvania (EE. UU.) prohíbe cantar en la ducha. 

34. En el Estado de Arizona (EE. UU.), las mulas no pueden dormir en una bañera.

35. También en el Estado de Arizona (EE. UU.), está prohibido cazar camellos.

36. En el Estado de Kentucky (EE. UU.), cada persona debe bañarse al menos una vez al año.

37. En Lexington, también en el Estado de Kentucky (EE. UU.), es ilegal llevar un cucurucho de helado en el bolsillo.

38. En la ciudad de Denver, en el Estado de Colorado (EE. UU.), es ilegal prestarle la aspiradora al vecino.

39. En el Estado de Idaho (EE. UU.), no se puede pescar montado en camello.

40. La ley del Estado de New Hampshire (EE. UU.), prohíbe dar golpecitos con los pies o mover la cabeza o de cualquier forma seguir el ritmo de la música en una taberna, restaurante o cafetería.

41. En la ciudad de Barber, en el Estado de Carolina del Norte (EE. UU.), están prohibidas por decreto las peleas entre perros y gatos.

42. En Quebec (Canadá) es ilegal pintar una casa con más de dos colores distintos.

43. También en Canadá, está prohibido terminantemente regar el césped mientras llueve.

44. Por las leyes de Guam, está prohibido que las vírgenes se casen.

45. En Australia, untarse pomada negra para zapatos en la cara es ilegal.

46. Aún en Australia, los bares están obligados a darle agua y comida a su caballo.

47. En Tailandia no se puede salir a la calle sin ropa interior.

48. En Baluchistan (Pakistán), se les permite a los hombres intercambiar a su hermana por una esposa.
49. En Haifa (Israel) está prohibido llevar osos a la playa.

50. En Israel, está prohibido meterse el dedo en la nariz los sábados.


A nuestros ojos, muchas o la totalidad de las leyes aquí expuestas, son motivo de estupefacción o incluso de risa. Sin embargo, un análisis atento debería de llevar en consideración el momento histórico en el cual la ley surgió.

Una Ley es el reflejo de una sociedad, estando permeada por convicciones políticas, culturales y religiosas. En otras palabras, retrata la moralidad vigente en el instante de su creación. De manera natural, el dinamismo que caracteriza toda y cualquier sociedad, acaba por condenar las Leyes a la obsolescencia. Así, de tiempos en tiempos, surgen nuevas Leyes sustituyendo a aquellas que se quedaron anacrónicas.

Este proceso, tan sencillo y tan importante, consolida los ideales democráticos, nortea el anhelo por justicia y estabiliza la independencia entre los poderes. Es innegable que esto representa una conquista fundamental, la cual garantiza nuestra persecución por una sociedad más justa y más igualitaria.

Pepe Cocodrilo

martes, 29 de marzo de 2016

Luis Cardona y Colombia: Un país de maravillas…


Luis Cardona, para casi todos más conocido como Luis el bibliotecario, es esa persona paciente, risueña y de corazón generoso. Este bibliotecario, de origen colombiano, posee sin duda un alto grado de justicia -tal vez debido a su formación filosófica- y siempre es necesario sentarse para charlar un ratito con él y saber qué novedades hay por el mundo del libro, porque siempre merece la pena ese momento. El equipo del Blog Correveidile ha querido saber quién es Luis Cardona más en profundidad, así que no te pierdas todo lo que nos ha revelado en esta entrevista tan personal:

De izq. a der.: Alessandra y Bruno (Blog Correveidile) y Luis Cardona
-Cuéntanos un poquito, cómo ha sido tu venida desde Colombia hasta Brasil...
Yo vine a Brasil a estudiar, vine para quedarme un año, después de ese año volví a Colombia, pero yo ya había conocido aquí a una brasileña, entonces después de 3 meses volví a Brasil, justamente para quedarme con ella. Después nos casamos, tuvimos dos hijas, Débora y Damaris y así fue que yo vine a Brasil. Inclusive, yo tenía formación en Filosofía, pero por la dificultad del trabajo pensé: "Bueno, ¿qué puedo hacer?" Y fui a estudiar Bibliotecología aquí en Brasil, por una razón muy simple, porque en los primeros años de la formación ya se podían conseguir unas prácticas remuneradas, entonces eso me permitía estudiar y al mismo tiempo trabajar.

-¿Qué es lo que echas de menos de tu país?
Básicamente a la familia, porque están todos en Colombia, mi madre, mis hermanos, mis sobrinos. Porque la comida es muy parecida con la de aquí, la manera de la gente también, eso no es muy diferente. Y suelo volver a Colombia cuando las condiciones financieras me lo permiten porque, a pesar de ser en América, es un viaje caro.

-En el futuro, ¿piensas seguir viviendo en Brasil, volverás para Colombia o eres un ciudadano del mundo?
Sí, seguiré en Brasil, de hecho me acaban de conceder la naturalización, el día 18 de febrero de 2016 me la entregaron. Yo pedí la naturalización hace unos dos años y me la concedieron porque ya tengo más de 15 años viviendo en Brasil. El proceso de solicitud no fue nada complejo, solicité la nacionalidad extraordinaria, solo hay que esperar -como todo en Brasil-, porque fue una cosa curiosa… Cuando fui a pedir la naturalización, miré la página web de la Policía Federal y decía que demoraba 60 días al entregar los documentos. Y yo pensé, bueno, como las cosas mejoraron tanto, imagino que es así. Ahí entregué los documentos en la Policía y les pregunté: “¿Entonces va a demorar 60 días como dice en la página web?” Y me dijeron: “Nooo, eso está desactualizado. Haga lo siguiente, de aquí a un año y medio usted comienza a consultar, va a demorar mínimo un año y medio”. Y fue así.

No tengo ninguna intención de irme de Brasil, realmente creo que Brasil tiene mucho futuro, es un país con muchas oportunidades, que tiene un potencial muy grande en varios campos, inclusive en el campo humano; para nadie es un secreto que los brasileños tienen mucha facilidad para muchas cosas. Yo trabajaba en una multinacional, Alcoa Aluminio, y allí les gustaban los ejecutivos brasileños, sobre todo, los que tenían relación con las Escuelas de samba, porque ellos decían lo siguiente: “Si un tipo consigue orquestar una Escuela de samba, consigue dirigir cualquier empresa porque es una estructura tan compleja, con tantos detalles, que ellos consiguen un buen hacer, una administración que otros ejecutivos no tienen”.


-Actualmente Colombia ha cambiado mucho sobre el tema de drogas y violencia, ¿crees que el mundo se ha dado cuenta de esto?
Yo creo que sí porque hay mucha inversión en Colombia. Hay mucha presencia de los norteamericanos, incluso europeos, que van a Colombia con la idea de crear negocios; hay muchos chinos también que están creando negocios en Colombia. La economía colombiana, a pesar de las dificultades, está creciendo y se ve eso en las ciudades. En las ciudades hay un movimiento, hay una modificación. Colombia – no es porque yo sea colombiano, pero, a pesar de las dificultades en el contexto latinoamericano, a mí me parece que ha sido un país que ha tenido más posibilidades de avance que otros.

El cambio de la violencia, sobre todo en Medellín, que fue el epicentro de esa guerra, se debió a un alcalde que tuvimos, porque era un alcalde que no había sido político antes; era un matemático, profesor universitario y, cansado de ver lo que sucede en la ciudad, se compromete a trabajar políticamente para cambiarla. ¿Y qué es lo que hizo? Cuando llegó a alcalde de Medellín percibió que la ciudad tenía un vacío de poder, por eso es que en varios lugares de la ciudad había centros de poder: los paramilitares, la guerrilla tenía también otros lugares, los narcotraficantes; entonces, él se dijo: “Bueno, aquí hay dos posibilidades, o llamo al ejército y tomamos la ciudad por la fuerza o intento encontrar otra manera de tomar la ciudad”. Y crea una estrategia de tomarse la ciudad por la cultura. Entonces, crea en la ciudad parques-biblioteca con la siguiente idea: “Si yo coloco cultura, voy a colocar la presencia del Gobierno municipal, voy a hacer con que esa comunidad reviva; de esa manera, los poderes paralelos van perdiendo su fuerza”. Y, realmente, es lo que pasó.

Hoy Colombia tiene mucha inversión extranjera, lógicamente los Estados Unidos tiene mucho interés en que la guerra del narcotráfico perdiera. Esto hace con que ellos también inviertan dinero en Colombia y eso hace con que la policía y el ejército se cualifiquen de una manera especial; de tal manera que hoy, por ejemplo, en muchos países van efectivos de la policía colombiana a dar clases de cómo tratar ciertos problemas.

Yo cuando veo Rio de Janeiro hoy, me acuerdo cómo era Medellín en aquella época, y me parece que la situación es muy similar, e inclusive el Gobierno del Estado de Rio, yo creo que de alguna manera percibió cómo se hizo en Medellín, y por eso que encontramos en Rio parques-biblioteca, porque trae la experiencia de Colombia para enfrentar un problema que es el que pasamos en Medellín en aquel época. Las bibliotecas se transforman en balcón de empleos, quizás el chico va a la biblioteca y, de repente, ve que hay una plaza para trabajar en una empresa y va a trabajar, y ya el tráfico no tiene como alaciarlo porque ya está trabajando.

-¿Qué lugares merece la pena conocer en Colombia?


Hay montones de lugares, Cartagena de Indias, que es una ciudad amurallada que conserva las murallas. 


A ver, hay que entender que la colonización española tuvo tres centros de poder: estaba México, que se llamaba Nueva España; la parte de Colombia, junto con Venezuela y Ecuador, que se llamaba Nueva Granada y estaba el Virreinato de Perú, eran estos los tres centros de poder. La entrada de todo lo que llegaba a la Nueva Granada era por el puerto de Cartagena, entonces claro todo el tráfico negrero, las mercancías, todo entraba y salía por Cartagena, por lo que esta ciudad fue muchas veces sitiada por piratas, por eso es una ciudad que conserva las murallas, los cañones; tuvo que defenderse muchas veces de los piratas ingleses.

Recordemos que, en cuanto España tenía toda América para trabajar, para producir riqueza, lo que hacía Inglaterra era simplemente robar a los barcos españoles. La Reina de Inglaterra muchas veces, digamos así, apoyó la piratería. Francis Drake fue uno de los capitanes de la Reina de Inglaterra y mucha de la riqueza que se sacó de aquí, y que España sacó de América, o terminó en el fondo del mar -porque los barcos ingleses hundían los barcos españoles- o terminó en Inglaterra porque los piratas se robaban galeones con lingotes de oro, de plata.


 
Otro lugar es Santa Marta, con sus playas; asimismo merece la pena ir hasta Barranquilla, por el Carnaval. 



Cerca de Bogotá, está la ciudad de Zipaquirá, con la Catedral de la Sal. 
  

Hay también unos pueblecitos cerca de Bogotá que tienen aguas termales, es muy interesante porque son aguas que salen del volcán, entonces, uno a veces está la piscina natural escavada en la tierra y, en realidad, uno hierve con el agua que sale del volcán, que es un agua medicinal, y es buena para quien tiene problemas de piel.

A quien le guste el ecoturismo hay, por ejemplo, varias rutas porque tenemos muchas montañas. A quien le guste la parte de arqueología, está el pueblecito de San Agustín, donde hay unos hallazgos arqueológicos impresionantes porque hay unas figuras antropomórficas hechas en piedra tallada, que es tan fina la talla de las piedras que es impresionante, que uno no se alcanza a imaginar qué tipo de herramienta usaron, porque no tenían mucho hierro, cómo hicieron para tallar para que aquellas figuras estén hasta hoy.




















Hay mucha cosa en Colombia, está Caño Cristales que es un río que tiene muchos colores; colores rojo, verde, amarillo, azul. En el río, las algas que salen se llaman así “caño cristales”.



¡Hay mucha cosa para conocer!

-¿Crees que hace falta más incentivo del Gobierno colombiano para fomentar el turismo?
Yo creo que sí. Creo que Colombia tiene mucho potencial en turismo ecológico, sobre todo, porque es un turismo que hay que hacerlo, pero cuidando para no degradar la naturaleza. En Colombia, la biodiversidad que hay es enorme, a pesar del poco tamaño que tiene el país, pero tenemos muchas regiones diferentes, por ejemplo, en Colombia se distinguen básicamente cinco regiones: están los Llanos orientales, que a ver, comparándolo con Brasil sería como el Pantanal matogrosense, pues es una región plana, que se usa mucho para ganado, tiene una idiosincrasia específica por ello, que se ve inclusive en la música. Después tenemos las Costas, la Costa atlántica y la Costa pacífica. Colombia es el único país de América del sur que tiene costa en los dos océanos y las costas con sus playas; y, es casi lógico, pero en la costa del Atlántico las playas son mucho más bonitas. El Pacífico ya es más triste, porque el Pacífico no tiene espacio para playas casi, porque la costa pacífica tiene la plataforma continental y, de repente, hay un paredón. Luego está la parte Andina de Colombia, que es tremenda también, y está la Amazonia, Colombia comparte con Brasil la Amazonia con todo lo que tiene la Amazonia, con sus tribus indígenas y con su enorme biodiversidad.

-El café colombiano es conocido en todo el mundo, pero ¿qué otro producto crees que también es importante para la economía de Colombia?

Pues es curioso, pero Colombia es el segundo exportador de flores del mundo, tan solo pierde de Holanda, pero es algo que mucha gente no sabe. Antes se veía más en Brasil la rosa colombiana, ahora ya menos. Ellos aprovechan esa diversidad de pisos climáticos que tenemos, entonces, hay regiones que se prestan mucho al cultivo de flores porque es un clima templado, no es cálido ni frío, entonces permite mucho eso. Otra cosa que se produce mucho en Colombia son las frutas, tenemos muchas variedades de frutas diferentes. Frutas que aquí en Brasil hay y otras que aquí no hay.
Colombia también exporta, no “gente” literalmente, pero, al igual que pasa con Brasil, hay muchas personas que tienen inteligencia, una formación específica y que muchas veces el mercado colombiano no las absorbe y terminan yéndose a trabajar fuera. Por ejemplo, hay un científico que viene trabajando en una vacuna para combatir la malaria, que se llama Manuel Elkin Patarroyo, y el lógico que no ha conseguido desarrollar esa vacuna en Colombia y ahora trabaja en el extranjero. Y así hay varios intelectuales colombianos que terminan trabajando en otros países, justamente por la falta de espacio dentro de Colombia.
Colombia también, no sé si todavía tiene, pero tenía una mina de carbón mineral muy grande, decían que era la mayor mina de carbón de América latina. Así como Chile, por ejemplo, exporta cobre, Colombia exporta carbón. También somos conocidos por las esmeraldas más bonitas: la más conocida es una que llaman “la gota de aceite”, que es una esmeralda que es verde, translúcida, que parece realmente como si fuera aceite, y son carísimas.

-Además de la Lengua, ¿qué crees que ha arraigado más en la cultura de Colombia de toda la posible influencia que dejaron los españoles?
La verdad es que todo, las costumbres, los valores, pero más específicamente creo que la influencia de los vascos está en relación al vocabulario, ciertas palabras se han quedado fijadas en mi región. Por ejemplo, yo soy de Antioquia y allá se escucha "Taita" para decir papá, en vez de "aita", como lo dicen hasta hoy los vascos. Y este ejemplo sirve para que se entienda el modo de ser también, muy trabajadores, esforzados, familiares y tenaces.

-¿Cómo fueron los inicios de tu trabajo como bibliotecario? ¿Recomiendas tu profesión?
Mis inicios fueron presentándome a un concurso público en USP. Yo me acuerdo, por ejemplo, que cuando hice las oposiciones para trabajar en USP, una de las razones por la que ellos me llamaron para trabajar allá fue que una parte del proceso era que había que buscar información para un estudiante de maestría en una base de dados. ¿Qué pasa? Cuando yo hice la investigación, yo pensé lo siguiente: “Bueno, es un estudiante de maestría, entonces habla varias lenguas, yo no puedo presentar un resultado solamente en portugués”. Así que yo le presenté resultados en portugués, español, francés e inglés, porque en la base de datos había de todas estas lenguas. Y yo fui el único bibliotecario que le presentó a ese estudiante de maestría esas referencias bibliográficas para su trabajo en esas otras lenguas. Los otros lo hicieron solamente en portugués, lo que es imposible.
A uno le tiene que gustar este tipo de cosas, te tiene que gustar el contacto con la gente, porque la biblioteca si no tiene un uso, no tiene sentido. Los libros pueden estar muy boniticos, puestos ahí, puede ser una biblioteca fantástica, pero si nadie la usa… Uno tiene que, cuando monta una biblioteca, cuando llega a un servicio de información, justamente que pensar en las personas que van a usarlo y si las personas no perciben, de entrada, la riqueza que hay ahí, hay que encontrar maneras de poner de manifiesto esa riqueza.
Es por esto que, por ejemplo, en la Biblioteca Francisco Umbral hacemos Círculos de lectura, el Círculo del libro, porque esta es una manera de enseñar a la gente la riqueza que está ahí. Está ahí, organizada, puesta, pero, a veces, la gente ve el nombre del autor y piensa, bueno, Colombia: “Gabriel García Márquez” y se queda ahí solo en los grandes nombres.
Este mes estamos leyendo a una cuentista que es muy joven, que se llama Lina María Pérez Gaviria, nadie oyó nunca hablar de una colombiana escritora que se llama así, y a la gente le están pareciendo fantásticos los cuentos que estamos leyendo de ella. Esta es la idea. De Cortázar, por ejemplo, se están celebrando los treinta y dos años de su muerte. El Club del libro va a ser sobre la vida de Cortázar, es un libro fantástico, porque nos muestra quién era Cortázar, cómo era con los amigos, cuáles eran sus mayores miedos o qué es lo que su obra intenta decir. Y ahí surge la pregunta: “Ah ¿quién era Cortázar?” Como ese libro habla de tantas partes de la obra de Cortázar, es una manera de que la gente quiera conocerlo más. A veces nos preguntan: “¿Ustedes tienen aquí en la biblioteca Rayuela?” “Sí, tenemos Rayuela”. “¿Tienen Cronopios?” Y yo digo: “Sí, tenemos”.
Y así aproximamos a la gente a esa riqueza. Entonces, yo digo que soy un hombre afortunado, porque trabajo el día entero con aquello que me gusta y lo mejor de todo es que me pagan para hacer eso.

-Lo que es interesante es que, generalmente, uno pensaría que un bibliotecario es una persona más solitaria, más tranquila, pero comentas que te tiene que gustar tener contacto con las personas, esto es una parte importante de tu trabajo.
Sí, sí, es una parte importante. Hay muchos perfiles de bibliotecarios, por ejemplo, porque dependiendo del tamaño de la bibliotecaria los servicios técnicos se vuelven complicados y, por ejemplo, aquí en la biblioteca el problema es la falta de personal, tenemos mucho material para catalogar, para organizar, y yo lo voy haciendo a medida que da. Pero, por ejemplo, hay bibliotecarios a los que les gusta más esa parte de catalogar, de clasificar, de comprar materiales y hay perfiles y perfiles. Dentro la biblioteca hay un perfil que es lo que llamamos “bibliotecario de referencia”. ¿Quién es ese bibliotecario? Es el bibliotecario que está al frente, cuando las personas llegan buscando una información: “¿Qué es lo que usted necesita?” Y, a veces, la misma persona ni sabe lo que quiere, entonces uno tiene que ayudarle a encontrar a ella. Y, a veces, inclusive hasta decirle a la persona: “Mire, usted tiene una posición errada delante de la biblioteca”. Porque hay mucha gente que viene a la biblioteca y quiere que uno le haga el trabajo de investigación, ¡y no! El trabajo de investigación es de la persona, nosotros estamos para facilitar, para ofrecerles esa facilidad, ser como un puente entre la persona y la información. No podemos ir allá, buscar la información y decir: “No, aquí está todo organizado”. ¡No, ese es el trabajo del investigador!...

No termina aquí la entrevista… ¡Todavía quedan muchas cosas interesantes por descubrir sobre este universo de los libros de la mano de Luis Cardona! Para leer la segunda parte, haz clic aquí.

Alessandra Curcio & Bruno Lazzarato